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domingo, 23 de junio de 2019

La pareja ante la llegada del primer hijo



Las numerosas corrientes psicológicas a través del tiempo, nos han ido cambiando los esquemas según fuera la visión del psicólogo, de la cultura imperante y de la época. Y así la mayoría de ellos nos daban recetas sobre qué y cómo educar a nuestros hijos.

Es así que algunos proponían que, cuando un bebé lloraba, había que dejarlo llorar y no levantarlo de su cuna para "no malcriarlo". Los pediatras por su parte, nos instruían sobre horarios de alimentación, la decisión de darle o no de mamar según la ocupación materna...en fin...y qué no decir de los abuelos, especialmente las abuelas y otros parientes preocupados por el bienestar del recién llegado. Nadie se ocupaba de la mamá, del papá y de todo lo que a ellos les estaba sucediendo.

De pronto, aunque durante nueve meses imaginaron la llegada de un bebé, ahora estaba allí, llorando y demandando atención sin que ellos pudieran descansar como antes, salir como antes, invitar amigos como antes; ahora había "un desconocido" entre ellos.

Por supuesto que es un planteo un poco drástico pero sirve para describir cómo y cuánto se necesita en la pareja, conversar sobre estas situaciones, imaginarse la vida de a dos, de a tres, de a cuatro o más, nunca se sabe.

¿Y cómo imaginarse?...imaginar es hacerse, formarse una imagen de lo que más adelante podría llegar a hacerse realidad aunque, generalmente, se hace sin tener en cuenta el contexto ya que una situación varía imaginándola a cuando se hace realidad.

La imaginación nos lleva a situarnos en un escenario con personas y cosas que tenemos pero la llegada de un niño hace que el escenario cambie y se convierta en algo que no podríamos haber imaginado nunca.

Llega un bebé que necesita habitar en la confianza. Habitar en la confianza... qué linda expresión, qué seguridad nos proporciona habitar en la confianza cuando ya somos adultos. Pero lo incorporamos desde la cuna. Sin saberlo, el bebé llora y espera que lo calmen, tiene hambre y espera ser alimentado, tiene frío y espera que lo abriguen. Si esas necesidades son satisfechas, aprenderá a esperar con confianza e irá creciendo y desarrollándose en esos valores. ¿Y de quién depende que así sea?, de los adultos que lo rodean quienes a su vez, habrán experimentado esas mismas necesidades y esperado respuestas.

Mamá y Papá también necesitan espacio para apoyarse mutuamente, distribuirse los roles, compartir tareas nuevas, cambiar los pañales, preparár los biberones, jugar con el bebé e ir monitoreando su desarrollo normal. Necesitan confiar uno en el otro y así transmitir seguridad al hijo en sus primeros días y más.

La familia, lugar de convivencia




El auge de las redes sociales hizo que, durante mucho tiempo, no escribiera más en este blog al que nombré "Familiarmente" pero al fin y al cabo uno acaba llegando a la conclusión de lo efímero que es lo que se comparte en las mismas.

La evidencia está en este mismo blog, que lleva años desactualizado y sin embargo, hoy me pregunté que sería de mis sitios, aquéllos que cree allá por el año 2007 y entrar a ellos dándome cuenta que todo lo que había publicado seguía allí, me produjo una profunda emoción.

Si bien no abandoné mi pasión por escribir y con ello contribuir con algo a la sociedad en la que habito, mis intereses en este tiempo se fueron centrando en otros sitios que también cree con algunas temáticas similares.

Pero nunca es tarde para descubrir que la temática "Familia" sigue y seguirá siendo uno de esos temas que necesitan ser abordados desde diferentes ángulos para llevar a los lectores a encontrarse con una manera de ver y comprender de qué hablamos cuando hablamos de familia.

Hoy, pleno 2019, reina el desamparo, la exclusión, el miedo, la inseguridad y tantos desafíos que tenemos que afrontar y enfrentar si es necesario; y hacerlo como personas y como sociedad dado que hoy se está haciendo muy difícil vivir y también convivir.

No tenemos lugar para conocernos a nosotros mismos y es uno de los motivos por los cuales no podemos conocer a otros. Nos resulta fácil hablar y comentar sobre la vida de otros pero difícilmente seamos sinceros al referirnos a la nuestra..

La convivencia se nutre de vínculos y los vínculos se costruyen en base al conocimiento mutuo, a la respuesta que juntos encontramos frente a los dilemas de la vida. Respondernos preguntas es un ejercicio que practicamos desde nuestra infancia. Nos preguntamos ¿qué es?, ¿quién es?, y la vedette de todas las preguntas: ¿por qué?.

Nuestro nacimiento ya nos ubica ante el interrogante. Ahí no es el recién nacido el que pregunta sino sus padres. Y algunas preguntas que se hacen parecen feas de plantear pero, evidentemente, nos preguntamos ¿quién es este ser?, ¿cómo será convivir con él?, ¿qué necesidades tendrá?, Cómo podremos saber qué quiere, por qué llora, si tendrá frío, hambre, sed. Son preguntas simples pero a la vez muy profundas porque ese ser que llegó a nuestra vida, lo hizo con necesidades que por sí mismo no puede satisfacer.

Ese recién llegado depende de otros que interpreten sus necesidades y reclamos y sólo tiene su llanto para expresarse.

Hoy como adultos, y dependiendo la década en la que hayamos nacido, quizá tenemos también demasiadas preguntas y muy pocas respuestas, por éso necesitamos estar siempre en compañía de quienes nos ayuden con las respuestas, de ahí que los vínculos sean los mejores compañeros. Ya no somos niños y el llanto no es la única herramienta con la que contamos. Tenemos la palabra y es nuestro deber aprender a usarla bien para poder comunicarnos más y mejor. Seguiremos con este tema pero tomemos como punto de partida para reflexionar ¿qué rol ocupó y ocupa nuestra familia en nuestra vida de relación?

lunes, 3 de agosto de 2015

Pastoral Familiar 2015, ¿qué hay de nuevo?



Por María Inés Maceratesi
Agente de Pastoral Familiar
familiarconsultoria@gmail.com

La Iglesia Católica está nuevamente poniendo en primer plano la Pastoral Familiar y, como Agente y Consultora de Pastoral Familiar, muchas veces conté que la Universidad Católica, allá por el año 1995, había creado el Instituto para el Matrimonio y la Familia y lo había hecho en el marco de la Facultad de Teología. Al egresar, luego de tres años de intenso trabajo sobre las bases antropológicas, psicológicas, sociológicas y teológicas sobre el matrimonio y la familia, junto con algunos obispos, sacerdotes y laicos, comenzamos a pensar cómo poner en práctica algo de lo recibido para acompañar a las familias en su situación particular de vida, desarrollo y cultura.

Hoy, transcurridos casi veinte años, encuentro en el Boletín Eclesiástico, un órgano de información del Arzobispado de Buenos Aires, que el Consejo Presbiteral reunido el 26 de mayo de 2015, dedicó toda su jornada de reflexión a la Pastoral Familiar pero, mucho me asombra no encontrar ningún cambio y la evidencia de que se está siempre en el mismo lugar, siempre comenzando, siempre tratando de descubrir por dónde va la cosa y encontrarme con que, de la exposición de dos expertas, una excelente socióloga como la Dra Beatriz Balian quien fuera nuestra profesora y otra especialista, surge un trabajo en grupos con preguntas sobre cómo implementarla, cuáles son las necesidades más urgentes más lo inmediato, lo posible y lo que implica una mirada a largo plazo.

Y se propone escuchar a los movimientos especializados en familia, la urgenicia de acompañar a niños y adolescentes, padres en crisis cómo implementarla en parroquias, formación prematrimonial mediata e inmediata, la implementación de Consultorías familiares, abrir espacios de encuetro, hacer presentes los valores del Evangelio. En definitiva, no puedo creer lo que leo porque, luego de colaborar durante casi diez años, tanto a nivel diocesano como nacional, parecería que no se ha hecho nada y me fastidia porque es triste ver que en ámbitos eclesiales sucede lo mismo que a nivel social y aún político, nunca se toma en cuenta lo hecho por otros y se parte de cero, lo cual implica un retroceso mayúsculo.

El Arzobispo Mons. Poli expresa como conclusión: "Cuántas veces decimos que nuestra Patria, nuestras Parroquias y comunidades son una gran familia. Pero "¿De qué familia hablamos, cuál es el modelo que subyace?". Tenemos como imagen la Familia de Nazaret, también la familia clásica o nuestra propia experiencia de familia, que a veces está muy lejos del rostro de las nuevas formas familiares de nuestro medio. Es a estas familia, también , a las que hay que ofrecer un espacio de encuentro sanador, integrándoles la posibilidad de que descubran el Evangelio de la Familia que nos reveló Jesús"

Lamentablemente aún estamos muy lejos de comprender que únicamente partiendo de la realidad de cada familia en particular, podrá lograrse algún resultado visible a mediano plazo pero, mientras nos encontremos con vallas y prejuicios no redundará en beneficio de la sociedad y de la Iglesia.

Me hago cargo de lo que digo porque he tropezado con muchas piedras en el camino y especialmente con una que me cercenó el fervor evangelizador cuando, al proponer un trabajo posbautismal con la familia de los niños que se bautizaban en la parroquia, la respuesta fue: "No porque no va a venir nadie". Soy de las personas que cree en que una sola respuesta de alguien, vale la pena todo el esfuerzo que estemos dispuestos a hacer pero, si primero no cambian la mentalidad los párrocos (ya que se busca realizar algo dentro de las parroquias), si no confían en los laicos preparados especialmente para tal fin, llegará el siglo XXII (casi ninguno de nosotros lo verá) pero todavía seguirán pensando cómo poner en práctica la Pastoral Familiar.

Y concluyo expresando lo que pienso desde hace mucho tiempo: "La Pastoral Familiar sólo será posible cuando la PASTORAL sea entendida como una familia, con interrelación y comunicación, con colaboración mutua dentro de un enorme paraguas que incluya especialmente a la Pastoral Social pues, la Doctrina Social de la Iglesia tiene mucho para ofrecer a la Pastoral Familiar"

martes, 6 de mayo de 2014

Proteger a los chicos de las adicciones




Muchos jóvenes expresan que la droga apareció en sus vidas en el viaje de egresados al concluir el séptimo grado de la primaria, ingreso que se produjo como consecuencia de no querer quedar marginados del grupo de compañeros que, supuestamente, eran los "piolas". ¿Quién querría quedar al margen y no ser y sentir como ellos?. Al principio se comienza con la cerveza y más tarde aparece la marihuana, el pegamento, la nafta y toda sustancia que sirva para drogarse.

Un sector cada vez más amplio de niños, adolescentes y jóvenes buscan en la droga una felicidad ilusoria mediante el efecto transitorio de ciertas drogas. Por simple curiosidad, para enfrentar la inseguridad, por no encontrar un lugar en el mundo, muchos emprenden un camino de difícil retorno. Las sustancias psicoactivas como la marihuana, cocaína, ácido lisérgico, éxtasis, e inhalantes, descomponen todo el equilibrio psicofísico. Según la droga y el nivel de consumo, las sustancias psicoactivas producen un transistorio estado alterado de la conciencia con sensaciones que oscilan desde entre el júbilo y la depresión desembocando en pérdida de memoria y de otras funciones cognitivas, falta de coordinación que puede llegar al extremo de incapacidad psicomotriz, alteración cardiorrespiratoria por sobrecarga del corazón y colapso del sistema nervioso central entre otras consecuencias. A este cuadro se le suman las consecuencias sociales de la adicción: violencia y delito.

Innumerables intentos se han realizado con el objetivo de definir por qué una persona cae en manos de estas sustancias que existen desde siempre y cuyo uso depende de la época y la cultura. Mientras los neurólogos se centran en la química del cerebro, los estudiosos de la conducta se inclinan por definir una serie de factores que predisponen, ya sean familiares, sociales o de personalidad, cuya articulación define la dependencia psicológica.

Lo que comienza como una curiosidad a edades que cada vez se instalan más cerca de la infancia, termina convirtiéndose en una trampa porque las drogas tienen sustancias altamente adictivas que generan un círculo vicioso difícil de romper. La droga pide más y más y el adicto no encuentra cómo frenar un consumo que lo consume. Por la droga, el adicto pierde familia, amigos, principios y como plantea el Dr. Hugo Míguez en su libro "Uso de sustancias psicoactivas" "el trastorno mayor no está en la toxicidad de la droga sino en el abandono que hace el adicto de cualquier otra forma de recuperar su capacidad de entusiasmo". Por lo único que el adicto pelea es por la droga que le sirve para olvidar, sentirse bien, festejar, superar estados de ánimo negativos pero que a la vez le hace perder un montón de cosas e inclusive introducirlo en el delito.


La familia del adicto

Mucho se ha dicho y escrito sobre la familia del adicto y coinciden todos los especialistas en los siguientes aspectos: fallas en la puesta de límites, dificultades en la comunicación, ausencia de respeto por las jerarquías y conductas familiares adictivas son peligrosos trampolines que muchas veces conducen a la adicción.
"Tanto la permisividad como la sobreprotección son nocivas porque tienden a anular a la persona, retrasar el crecimiento e impedir que aprenda a afrontar situaciones. Se trata de un proceso que va influyendo en la formación de la persona, porque, habitualmente, el mal manejo de los límites no empieza cuando el hijo entra en la adolescencia; eso viene desde siempre y cada situación se va sumando a las anteriores.(Verónica De Lucchi. Terapeuta familiar.)


Los hijos necesitan ser sostenidos, tenidos en cuenta, protegidos y cuidados por adultos que cumplan sus funciones dentro de una normativa clara.

Guia para padres

  • No tomar remedios sistemáticamente delante de los menores, son conductas contagiosas
  • Restringir el consumo de alcohol como forma de relajación y evasión de problemas.
  • Dejar fuera del alcance de los menores los tranquilizantes y medicamentos en general.
  • Enseñar a tomar decisiones, a elegir y a decir que no, desde chicos.
  • Proponer y realizar actividades (leer, conversar, escuchar música, salir) que eviten el vacío existencial y emocional, generando un espacio compartido entre padres e hijos.
  • Realizar deportes al aire libre
  • Comunicarse con los hijos. Hablar con ellos tanto de sus actividades como de sus sentimientos.
  • Mantener una cohesión familiar no simbiótica, es decir, respetando las individualidades.
  • Acompañar, sostener, cuidar y proteger a los adolescentes en el natural proceso de transición, con el respeto por sus pérdidas, dolor y sufrimiento inevitables.
  • Asumir que la oferta de droga es masiva y que cualquiera puede ser tentado.
  • Buscar ayuda si se descubre alguna adicción. Los padres solos no pueden sacar a un hijo dela carrera adictiva.

Bibliografía: este artículo ha sido compilada de un Dossier (que conservo en papel) publicado en los años 90 en la desaparecida Revista Luna de la Editorial Perfil.


sábado, 7 de septiembre de 2013

¿Se pueden negociar algunas normas?




Por Elena Roger Gamir , pedagoga del Gabinete Solohijos

¿Se pueden negociar algunas normas?

 
En contra de lo que algunos padres creen, las normas no oprimen ni quitan libertad a la familia; las normas adecuadas ayudan a que nuestra familia pueda convivir en armonía y a que nuestros hijos crezcan en responsabilidad. Dan seguridad, proporcionan apoyo y orientación.
Pero no todas las normas son iguales. Aprende a distinguir entre las que son de estricto cumplimiento de aquellas que pueden (y deben) ser más flexibles.

Normas negociables


Son aquellas que tienen en cuenta los gustos personales de los niños. No quieren decir que todo vale sino que se puede ser flexible en su aplicación.
Si tu hijo quiere dormir con el equipo de futbol en lugar de con el pijama, ¿qué hay de malo en ello?
Si no le gusta bañarse, ¿por qué no le ofreces la ducha?

¿Qué normas pueden ser más flexibles?

Aquellas relacionadas con el día a día:

 
    Baño o ducha (De acuerdo, si no quieres bañarte, puedes ducharte)
    Momento de ir a dormir (Vale, puedes quedarte leyendo un ratito más)
    Que ropa ponerse al día siguiente (¿La camisa azul o la de cuadros?)
    Preferencias en la comida (Puedes elegir entre un plátano o un melocotón)

Si ofreces a tu hijo un cierto margen de libertad en determinadas reglas:

  •     Aumentas su predisposición a obedecer
  •     Le enseñas a tomar decisiones
  •     Fomentas las soluciones creativas
  •     Fortaleces su autoestima

Normas no negociables

Son las relacionadas con la seguridad, salud y valores de la familia. Han de ser un referente claro para el niño y convertirse en los pilares de vuestro proyecto familiar.

  •     En esta casa no se dicen palabrotas
  •     Decimos la verdad aunque nos cueste
  •     En esta casa no nos pegamos
  •     No vemos la televisión mientras comemos
  •     Nos abrochamos siempre el cinturón de seguridad
  •     Llamamos a casa siempre que nos retrasamos

Las reglas son muy personales. Lo que para ti es negociable, para otro padre o madre puede que no lo sea. Lo importante es que sean normas que se puedan cumplir y que, una vez establecidas, seas consecuente y apliques las consecuencias en el caso de ser infringidas.

lunes, 11 de junio de 2012

Familia, la primera escuela de las virtudes sociales



Si bien la violencia existió desde los más remotos tiempos, no podemos negar que es preocupante y que debemos, como miembros de esta sociedad, coadyuvar en todo lo que esté a nuestro alcance de tratar de erradicarla, en nuestro país se está viviendo una profunda crisis de la cual todos somos concientes de la que es muy difícil salir, pero debemos trabajar cada uno de nosotros desde nuestros humildes puestos para que esta crisis no siga instalándose cada vez más en las aulas, los niños no son culpables de ésto, pero también sabemos que esta crisis influye en ellos y los marca, sintiendo la problemática tanto o igual que los adultos, por ende la responsabilidad no es exclusiva de la escuela, sino de todo el conjunto de la sociedad.

Gloria Autino psicoanalista e investigadora de la Universidad de Buenos Aires, dijo que "la Escuela es un elemento más". No es el lugar donde se genera la violencia, es una institución atravesada por las características de una sociedad que eligió la violencia como modo de calificación de sus habitantes. La diversidad de los nuevos modelos de familia (madres solas, adolescentes, homosexuales, casos en los que no aparece el padre biológico, sino la pareja de la madre y conviven en la escuela hermanos de diferentes padres, hermanos que se hacen cargo de todo, familias ensambladas, etc), se instaló en la sociedad y los frutos de este amor (o desamor), repercuten en la escuelas.- Esos modelos empiezan a tener incidencia social y los efectos se manifiestan en las escuelas.- Los chicos no son violentos, llegan violentos, están violentos, porque posiblemente las familias y escuela no pueden darle mejores respuestas, se sienten desamparados, sienten que los adultos no le dan garantía de absolutamente nada en una época en la que ellos necesitan que alguien les ofrezca alguna certeza, tiene que haber una motivación muy fuerte en el grupo familiar y un proyecto escolar muy consolidado para generar entusiasmo.

La familia es la primera y fundamental escuela de la socialidad; como comunidad de amor, encuentra en el don de sí misma la ley que la rige y hace crecer. El don de sí, que inspira el amor mutuo de los esposos se pone como modelo y norma de don de sí que debe haber en las relaciones entre hermanos y hermanas, y entre las diversas generaciones que conviven en la familia. La comunión y la participación vivida cotidianamente en la casa, en los momentos de alegría y de dificultad representan la pedagogía más concreta y eficaz para la inserción activa, responsable y fecunda de los hijos en el horizonte más amplio de la sociedad. La familia es, por tanto, la primera escuela de las virtudes sociales que todas las sociedades necesitan (Enciclica Familiaris consortio, de Su Santidad Juan Pablo Segundo).

También en otro orden, muchas cosas que la escuela enseña quedan desvirtuadas por la influencia tantas veces nociva de los medios masivos de comunicación y televisión, que exaltan valores negativos, como la superficialidad y el hedonismo, además de mostrar en no pocas ocasiones a la violencia como algo natural, por ello el deber de buscar la "ataraxia", es tarea de todos los que interactuamos en la sociedad, y no de un solo responsable como muchas veces se trata de endilgar toda la responsabilidad en este caso la escuela.

Por todo ello deberíamos volver a aquel tiempo feliz en que todos estábamos alrededor de la enorme mesa familiar, con el padre en una cabecera y la mama en la otra, cenáculo de enseñanzas, que dan testimonio de la comunidad conyugal, fundamento sobre el cual se va edificando la más amplia comunión de la familia, de los padres y de los hijos, de los hermanos y de las hermanas entre sí, de los parientes y demás familiares, y como dijo el gran Ernesto Sábato: "la búsqueda de una vida más humana debe comenzar por la educación".

domingo, 27 de mayo de 2012

Declaración de Madrid 2012, aprobada en el VI Congreso Mundial de Familias, celebrado en España, del 25 al 27 de mayo.

Reunidos en Madrid, España, el 27 de mayo de 2012, nosotros, los delegados del VI Congreso Mundial de Familias reafirmamos la verdad de que “la familia es el elemento natural y fundamental de la sociedad y tiene derecho a la protección de la sociedad y del Estado” (artículo 16 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos). La familia natural está inscrita en la naturaleza humana y se basa en la unión voluntaria de un hombre y una mujer en la alianza matrimonial de por vida. La institución del matrimonio sobre todo ofrece a la pareja amor y alegría y también tiene como objetivo la procreación y la educación de los hijos. La unión matrimonial también ofrece seguridad en tiempos de problemas, el fundamento de una sociedad que equilibre el orden y la libertad y la solidaridad entre generaciones.

Por desgracia, en nuestros tiempos, los ataques a la familia natural están creciendo en número e intensidad. Las ideologías del estatismo, el individualismo atomista y la revolución sexual ponen en entredicho la esencia del matrimonio y de la familia. Recientes cambios en las leyes y en las políticas públicas de gobiernos de todo el mundo corrompieron el significado y la dignidad del matrimonio, devaluaron la paternidad, alentaron el divorcio fácil y los nacimientos fuera del matrimonio, confundieron identidades sexuales, promovieron la promiscuidad, crearon las condiciones para que aumentara el abuso infantil, aislaron a los ancianos y fomentaron la despoblación.

Estos cambios fueron particularmente agudos en Europa en las últimas décadas y, más concretamente, en la nación de España durante los años 2004-2011, cuando un gobierno radical trabajóefectivamente para subvertir la familia natural.
Como respuesta a todo ello, el VI Congreso Mundial de Familias aprueba un conjunto de principios para crear un entorno cultural y político que sea compatible con la vida, la libertad y la esperanza para el futuro:

- Afirmamos que la familia natural, no el individuo, es la unidad fundamental de la sociedad.

- Afirmamos que la familia natural es la unión de un hombre y una mujer a través del matrimonio creada con el fin de compartir el amor y la alegría, engendrar niños, proveer su educación moral, construir una economía doméstica, ofrecer seguridad en tiempos de crisis y unir a las generaciones.

- Afirmamos que la familia natural es un elemento fijo del orden creado, arraigado en la naturaleza humana. La familia natural no puede convertirse en una realidad de nueva creación, ni puede ser re-definida por los entusiastas de la ingeniería social.
Afirmamos que la familia natural es el sistema familiar ideal y verdadero. Si bien reconocemos múltiples situaciones de hecho, los otros “tipos de familia”adolecen de alguna carencia o son meras invenciones del Estado.

- Afirmamos que el vínculo sexual auténticoes la unión matrimonial entre un hombre y una mujer, el único abierto a la natural y responsable creación de una nueva vida.

- Afirmamos la santidad de la vida humana desde la concepción hasta la muerte natural. Cada persona recién concebida tiene derecho a vivir, a crecer, a nacer y a compartir un hogar con sus padres naturales unidos por el matrimonio. El aborto, la eutanasia y todas las formas de manipulación de los seres humanos en estado embrionario o fetal, por lo tanto, son ataques contra la vida humana.

- Afirmamos que la familia natural es anterior al Estado y los gobiernos legítimos existen para proteger y apoyar la familia.

- Afirmamos que el mundo es abundante en recursos. El debilitamiento de la familia natural y el fracaso moral y político, y no la “sobrepoblación” humana, han causado la pobreza, el hambre y la degradación del medio ambiente.

- Afirmamos que el verdadero peligro demográfico que afronta la tierra en este nuevo siglo es la crisis de natalidad y el envejecimiento de la población. Nuestras sociedades necesitan más personas, no menos.

- Afirmamos que la familia natural es la principal fuente de prosperidad económica y social y el pilar principal sobre el que asentar la superación de la actual crisis económica mundial.

- Afirmamos que las mujeres y los hombres son iguales en dignidad y derechos innatos, pero diferentes en muchos aspectos. Aunque a veces acontecimientos que escapan al control del individuo (otras veces por una vocación religiosa) lo frustren, la vocación de cada niño es llegar a ser esposo y padre; y la vocación de cada niña es llegar a ser esposa y madre. La cultura, el derecho y la política deberían tener en cuenta estas diferencias.

- Afirmamos que la complementariedad de los sexos es una fuente de fortaleza. Hombres y mujeres presentan profundas diferencias biológicas y psicológicas. Sin embargo, cuando se unen en matrimonio, la combinación se convierte en mayor que la suma de las partes.

- Afirmamos el derecho de los padres a educar a sus hijos para su bien, sin interferencias del Estado.

- Afirmamos que todo ser humano tiene derecho a la libertad religiosa y que la comunidad política debe respetar la libertad de profesar la propia fe, de transmitirla y de educar a los hijos en ella.

- Afirmamos el “salario familiar” ideal que consiste en “una misma remuneración para las mismas responsabilidades familiares”. La compensación por el trabajo, la fiscalidad y la seguridad social deberían fortalecer los lazos familiares naturales.

- Afirmamos el papel necesario de la propiedad privada de la tierra, la vivienda y el capital productivo como fundamento de la independencia familiar y garante de la democracia. En una sociedad justa y buena, todas las familias poseerán bienes inmuebles.

Y afirmamos que las soluciones duraderas a los problemas humanos, incluida la actual crisis económica, provienen de las familias y de las pequeñas comunidades. No se pueden imponer por un decreto burocrático o judicial. Tampoco pueden ser exigidos por una fuerza exterior.

Fuente: Zenit

domingo, 29 de abril de 2012

Conozca el proyecto sobre Identidad de Género que el Senado podría convertir en ley el miércoles 9 de mayo


(Ver comentario editorial al pie del texto)

Artículo 1º
.- Derecho a la identidad de género. Toda persona tiene derecho:

a. Al reconocimiento de su identidad de género.

b. Al libre desarrollo de su persona conforme a su identidad de género.

c. A ser tratada de acuerdo con su identidad de género y, en particular, a ser identificada de ese modo en los instrumentos que acreditan su identidad respecto de el/los prenombre/s, imagen y sexo con los que allí es registrada.

Art. 2º.- Definición. Se entiende por identidad de género a la vivencia interna e individual del género tal como cada persona la siente, la cual puede corresponder o no con el sexo asignado al momento del nacimiento, incluyendo la vivencia personal del cuerpo. Esto puede involucrar la modificación de la apariencia o la función corporal a través de medios farmacológicos, quirúrgicos o de otra índole, siempre que ello sea libremente escogido. También incluye otras expresiones de género, como la vestimenta, el modo de hablar y los modales.

Art. 3º.- Ejercicio. Toda persona podrá solicitar la rectificación registral del sexo, y el cambio de prenombre e imagen, cuando no coincidan con su identidad de género autopercibida.

Art. 4º.- Requisitos. Toda persona que solicite la rectificación registral del sexo, el cambio de prenombre

1. Acreditar la edad mínima de 18 años de edad, con excepción de lo establecido en el artículo 5º de la presente ley;

2. Presentar ante el Registro Nacional de las Personas o sus oficinas seccionales correspondientes, una solicitud manifestando encontrarse amparada por la presente ley requiriendo la rectificación registral de la partida de nacimiento y el nuevo documento nacional de identidad correspondiente, conservándose el número original.

3. Expresar el nuevo prenombre elegido con el que solicita inscribirse. En ningún caso será requisito acreditar intervención quirúrgica por reasignación genital total o parcial, ni acreditar terapias hormonales u otro tratamiento psicológico o médico.

Art. 5º.- Personas menores de edad. Con relación a las personas menores de 18 años de edad la solicitud del trámite a que refiere el artículo 4º deberá ser efectuada a través de sus representantes legales y con expresa conformidad del menor.

Cuando por cualquier causa se niegue o sea imposible obtener el consentimiento de alguno/a de ellos/as, se podrá recurrir a la vía sumarísima para que los/as jueces/zas correspondientes resuelvan, teniendo en cuenta los principios de capacidad progresiva e interés superior del niño/a de acuerdo a lo estipulado en la Convención sobre los derechos del Niño y en la Ley 26.961 de Protección Integral de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes.

Art. 6º.- Trámite. Cumplidos los requisitos establecidos en los artículo 4º y 5º, el/la oficial público procederá, sin necesidad de ningún trámite judicial o administrativo, a notificar de oficio la rectificación de sexo y cambio de prenombre al Registro Civil de la jurisdicción donde fue asentada el acta de nacimiento para que proceda a emitir una nueva partida de nacimiento ajustándola a dichos cambios, y a expedirle un nuevo documento nacional de identidad que refleje la rectificación registral del sexo y el nuevo prenombre. Se prohíbe cualquier referencia a la presente ley en la partida de nacimiento rectificada y en el documento nacional de identidad expedido en virtud la misma.

Los trámites para la rectificación registral previstos en la presente ley son gratuitos y no será necesaria la intermediación de ningún gestor o abogado.

Art. 7º.- Efectos. Los efectos de la rectificación del sexo y el /los prenombre/s, realizados en virtud de la presente ley, serán oponibles a terceros desde el momento de su inscripción en el/los registros.

La rectificación registral no alterará la titularidad de los derechos y obligaciones jurídicas que pudieran corresponder a la persona con anterioridad a la inscripción del cambio registral, ni las provenientes de las relaciones propias del derecho de familia en todos sus órdenes y grados, las que se mantendrán inmodificables, incluida la adopción.

En todos los casos será relevante el número de Documento Nacional de Identidad de la persona, por sobre el prenombre o apariencia morfológica de la persona.

Art. 8º.- La rectificación registral conforme la presente ley, una vez realizada, sólo podrá ser nuevamente modificada con autorización judicial.

Art. 9º.- Confidencialidad. Sólo tendrán acceso al acta de nacimiento originaria quienes cuenten con autorización del/a titular de la misma o con orden judicial por escrito y fundada.

No se dará publicidad a la rectificación registral de sexo y cambio de prenombre en ningún caso, salvo autorización del/a titular de los datos. Se omitirá la publicación en los diarios a que se refiere el artículo 17 de la Ley 18.248.

Art. 10.- Notificaciones. El Registro Nacional de las Personas informará el cambio de Documento Nacional de Identidad al Registro Nacional de Reincidencia; a la Secretaría del Registro Electoral correspondiente para la corrección del padrón electoral y a los organismos que reglamentariamente se determine.

Art. 11.- Derecho al libre desarrollo personal. Todas las personas mayores de 18 años de edad podrán, conforme al artículo 1º de la presente ley y a fin de garantizar el goce de su salud integral, acceder a intervenciones quirúrgicas totales y parciales y/o tratamientos integrales hormonales para adecuar su cuerpo, incluida su genitalidad, a su identidad de género autopercibida, sin necesidad de requerir autorización judicial o administrativa.

Para el acceso a los tratamientos integrales hormonales, no será necesario acreditar la voluntad en la intervención quirúrgica de reasignación genital total o parcial. En ambos casos se requerirá, únicamente, el consentimiento informado de la persona. En el caso de las personas menores de edad regirán los principios establecidos en el artículo 5º para la obtención del consentimiento.

Los efectores del sistema público de salud, ya sean estatales, privados o del subsistema de obras sociales, deberán garantizar en forma permanente los derechos que esta ley reconoce.

Todas las prestaciones de salud contempladas en el presente artículo quedan incluidas en el Plan Médico Obligatorio, o el que lo reemplace, conforme lo reglamente la autoridad de aplicación.

Art. 12.- Trato digno. Deberá respetase la identidad de género adoptada por las personas, en especial por niñas, niños y adolescentes, que utilicen un nombre distinto al consignado en su Documento Nacional de Identidad. A su sólo requerimiento, el nombre adoptado deberá ser utilizado para la citación, registro, legajo, llamado y cualquier otra gestión o servicio, tanto en los ámbitos públicos como privados.

Cuando la naturaleza de la gestión haga necesario registrar los datos obrantes en el Documento Nacional de Identidad, se utilizará un sistema que combine las iniciales del nombre, el apellido completo, día y año de nacimiento y número de documento y se agregará el prenombre elegido por razones de identidad de género a solicitud del interesado/a.

En aquellas circunstancias en que la persona deba ser nombrada en público deberá utilizarse únicamente el nombre de elección que respete la identidad de género adoptada.

Art. 13.- Aplicación. Toda norma, reglamentación o procedimiento deberá respetar el derecho humano a la identidad de género de las personas. Ninguna norma, reglamentación o procedimiento podrá limitar, restringir, excluir o suprimir el ejercicio del derecho a la identidad de género de las personas, debiendo interpretarse y aplicarse las normas siempre, a favor del acceso al mismo.

Art. 14.- Derógase el inciso 4º del artículo 19 de la ley 17.132.

Art. 15.- Comuníquese al Poder Ejecutivo.

Fuente: Parlamentario.com

Comentario de Familiarmente:

Este proyecto hay que profundizarlo y reflexionarlo muy bien, contiene elementos que parecen superficiales, que algunos podrían catalogar como inocentes o directamente relativizar su contenido apelando al libre albedrío. No es un tema menor cuando se propone aplicarlo en menores que aún no han completado su pleno desarrollo físico, psíquico, espiritual, no es un tema menor cuando se propone alterar el orden establecido por la naturaleza a través de métodos artificiales, intervenciones quirúrgicas o costosísimos, delicadísimos y no sin consecuencias tratamientos hormonales.

Algunos podrán alegar que ir en contra de proyectos como éste es antiprogresista, es no entender que hay personas que pueden beneficiarse...no es así, no es estar en contra de éso cuando puede haber uno o dos casos cada tanto pero, hacer del cambio de sexo una rutina me parece al menos una práctica delicada que merece un profundo estudio de cada caso en particular y tomando todos los recaudos médicos, legales, psicológicos y sobre todo permitir que los padres de familia tengan participación en la decisión y no que el estado los reemplace, me parecería una medida totalitaria.

En estos tiempos en que no es fácil ser hombre y no es fácil ser mujer, me pregunto cómo será ser hombre y sentirse mujer o viceversa, un cambio de sexo según el sentir de cada uno es algo que no tiene vuelta atrás. ¿Qué pasaría si llegada la plena madurez alguien operado de niño comienza a percibirse según el sexo con el que nació? ¿Tendría solución?.

Por último me parece que este proyecto, de plasmarse en ley estaría favoreciendo un negocio, el negocio del cambio de sexo con todo lo que ello implica, no importa si quien se operara no tuviera medios económicos y el estado se hiciera cargo, tendría que pagar a profesionales y laboratorios derivando recursos que restaría a otras areas de salud más necesarias.

Creo que para estos casos no es necesaria una ley, creo que si alguien tiene y cree en su derecho a cambiar de sexo e identidad, debería correr por su cuenta y riesgo. Hay también párrafos de este proyecto que me recuerdan lo visto en algunas películas, las experimentaciones del Dr. Menguele, los delincuentes que cambiaron rostro, sexo y formas, cosas que antes conocíamos como ciencia ficción y hoy podrían pasar a formar parte de nuestra cotidianeidad. Por lo menos para pensarlo profundamente, lo mío es sólo una opinión, el tiempo dirá el resto.


María Inés Maceratesi

jueves, 1 de marzo de 2012

¿En qué consiste prevenir en familia?



En un primer acercamiento, podemos entender que prevenir es evitar un problema o informar sobre los riesgos de consumir drogas. Pero la prevención no se traduce sólo en información, la prevención implica una actuación más profunda, es decir, implica generar actitudes y decisiones personales frente a los consumos de drogas.

Prevenir no consiste en atajar las causas, sino en educar a los hijos para que se conviertan en personas que no necesitan las drogas para vivir o que saben convivir con ellas sin que les causen ningún mal.

Prevenir es educar y educando hacemos prevención.

Prevenir supone ayudar a saber elegir, decidir, corregir, aislar de situaciones
comprometidas,.... en función de la situación. Es enseñar a convivir con las drogas. Éstas han existido siempre, con multitud de fines y muchas se encuentran integradas en nuestra vida: alcohol, café, tabaco, licores, tranquilizantes, somníferos,...

Se define la prevención del consumo de drogas como el conjunto de medidas encaminadas a evitar, reducir y/o retrasar el abuso de estas sustancias o, en caso de haberse producido, reducir al mínimo las consecuencias negativas de tal abuso.

Prevenir es anticiparse.

Desde pequeños nos enseñan a anticiparnos a aquello que puede poner en riesgo nuestro bienestar, tanto físico, como psíquico y social. Nos enseñan que la
salud no es algo que se tiene o no se tiene porque sí, sino que la salud hay que cuidarla y fomentarla.

El consumo de drogas está muy asociado a los estilos de vida, a nuestra particular forma de vivir. Y nuestra salud también está determinada por nuestro estilo de vida. Por este motivo, para prevenir el consumo de drogas es fundamental educar para la salud.

Desde niños debemos enseñar comportamientos y hábitos saludables y actitudes favorables al propio cuidado y al de los demás. Este es uno de los pilares fundamentales en los que se basa la prevención y comienza desde la más tierna infancia. En este sentido, la familia en general y los padres en particular, nos convertimos en agentes naturales preventivos con espacios y tiempo para y donde actuar, capacidad y autoridad para intervenir cuando se precisa y sentido común para superar dificultades y buscar recursos e información.

La familia es el primer espacio socializador donde el individuo puede desarrollarse como persona responsable y libre:

  • Aprende y practica la convicencia
  • Se formentan habitos y costumbres saludables
  • Aprende a respetar normas y a asumir responsabilidades
  • Se expresan y canalizan emociones
  • Comparte
  • Desarrolla valores y actitudes
  • Siente y muestra afectos
  • Aprende a comunicarse, pedir y dar
  • Aprende a decidir y valorar
  • Aprende a divertirse

Los padres no somos los únicos agentes preventivos, ni los únicos responsables de la educación de nuestros hijos. La escuela, el grupo de amigos, el entorno más cercano como el barrio o la ciudad en la que vivimos, las instituciones e incluso la legislación vigente intervienen en la misma. Sin embargo, si bien estos elementos constituyen una red de apoyo, una ayuda básica e insustituible, nunca deben entenderse como sustitutos válidos en quienes delegar la educación de nuestros hijos. No debemos dejar de asumir nuestro papelfundamental en su formación como personas.

miércoles, 22 de febrero de 2012

Drogadicción. Resumen de factores de riesgo




La multiplicidad de situaciones y condiciones que llevan a la drogadicción, amerita que se tengan en cuenta los factores de riesgo. A continuación un resumen de los mismos.
Vinculados a la persona
  • Edad
  • Baja Asertividad
  • Falta de conformidad con las normas sociales
  • Elevada necesidad de aprobación social
  • Dificultad para el manejo del tiempo libre
  • Fracaso escolar o laboral
  • Falta de habilidades para tomar decisiones o resolver problemas
  • Expectativas positivas respecto a las consecuencias del consumo
  • Baja autoestima
  • Elevada búsqueda de sensaciones
  • Escasa tolerancia a la frustración
  • Rebeldía
  • Falta de alternativas de ocio saludable
  • Falta de habilidades sociales
  • Falta de conocimientos sobre drogas
  • Actitud favorable hacia las drogas
Vinculados al ambiente

Factores microsociales


Ambiente familiar
  • Baja cohesión familiar
  • Clima afectivo inadecuado
  • Estilo educativo familiar (exceso o defecto de disciplina)
  • Tolerancia familiar al consumo (consumos en la familia y/o permisividad)
  • Ambiente escolar
  • Falta de integración
  • Tolerancia al consumo de drogas en el medio escolar
El grupo de iguales

  • Relación con amigos consumidores
  • Presión de grupo hacia el consumo
  • Normas grupales, actitudes y valores propios del grupo
  • Consumo de drogas como alternativa exclusiva de ocio

Factores macrosociales (culturales)

  • Disponibilidad y fácil acceso de drogas
  • Tolerancia social hacia el consumo de determinadas sustancias (alcohol,...)
  • Falta de recursos, difusión o facilidades para el empleo saludable del ocio
  • Publicidad de drogas legales, que enganchan con valores asociados a necesidades básicas de la persona.
  • Planificación urbanística
  • Clima social (competitividad, búsqueda de éxito..): Valores contradictorios, contrarios a la salud,..

martes, 21 de febrero de 2012

Drogadicción. Resumen de factores de protección




Áreas donde los padres podemos intervenir

En nuestros hijos

1. Valores

1. Valores positivos hacia la salud: hábitos saludables de descanso, alimentación, higiene,
deporte, relación, inquietudes de distinta naturaleza,... Frente a una oferta de drogas, los
criterios de salud influirán positivamente en la decisión que tengan que tomar (abstenerse,
controlarse, rechazarlo,...).

2. Valores prosociales (convivencia, solidaridad, diálogo, participación,...). Favorecen la
convivencia y las relaciones positivas con los demás.

3. Valores ético-morales: enseñan criterios de conducta basados en la ética y el respeto y ayudan a tomar decisiones; mejoran la autoconfianza y la autoestima y favorecen la capacidad de
afrontar situaciones difíciles.

2. Capacidad para interacción social

1. Habilidad para relacionarse, expresar lo que se desea o necesita, saber decir que no,
autoafirmarse en la expresión de opiniones,...

2. Protege ante situaciones de presión del entorno y fomenta la seguridad en uno mismo y la
valoración personal.

3. Capacidad para tomar decisiones

1. Desarrollar actitudes críticas, enseñar a asumir responsabilidades, practicar recursos de
autocontrol, fomentar tener criterios propios y dejarle elegir,....

2. Favorece la autonomía de la persona y la convierte en menos influenciable. Mejora el
afrontamiento ante situaciones de consumo de drogas.

En el entorno próximo:

1. Apego familiar, clima afectivo positivo y sistema coherente de límites y normas.

• El sentimiento de apego familiar genera un vínculo a un grupo de pertenencia, la familia. Nos
hace sentir que formamos parte de un grupo donde poder compartir y encontrar apoyo. El
apego nos da seguridad y nos ayuda crecer y madurar.

• Para fomentar este sentimiento de apego debemos crear un clima afectivo positivo, lo que se
traduce en un ambiente caracterizado por actitudes de reconocimiento y respeto, una
comunicación fluida y manifestaciones de cariño y afecto incondicional.

• En la familia es importante que existan normas y límites de comportamiento, así como un
adecuado reparto de tareas. Enseñar normas y límites a nuestros hijos y darles
responsabilidades dentro del hogar, de acuerdo con su edad y madurez, fomenta el
autocontrol, la capacidad de asumir responsabilidades, la tolerancia a la frustración, etc.

2. El grupo de iguales

1. Después de la familia, el grupo de iguales es el espacio de relación social más importante para
las personas, especialmente durante la adolescencia y la juventud. Los padres debemos
fomentar las relaciones sociales de los hijos y conocer el grupo al que pertenecen, participar
de sus actividades, en la medida de lo posible, y estar en contacto con ellos.

3. El centro escolar

1. Para los niños y adolescentes la escuela no es sólo un centro educativo, sino un importante
contexto de socialización e intercambio. Cuando el clima del centro es positivo se favorece la
vinculación, la integración y el sentimiento de pertenencia con la comunidad educativa.

2. Nuestra relación con el centro escolar es clave como factor de protección. Debe existir un
puente común entre padres y profesores y una relación fluida en la que desaparezcan los
reproches.

4. En la comunidad próxima: barrio, pueblo,...

. En el barrio se reúnen las personas, unas veces por intereses o inquietudes y, otras, por el
mero hecho de cohabitar en ese entorno. Es un espacio informal de intercambio y socialización
en el que surgen de manera espontánea distintas formas de agrupación y oportunidades de ocio
y empleo del tiempo libre.

• La tendencia actual es hacer menos vida en el barrio y se subestiman las posibilidades que
nuestro entorno próximo tiene para hacer prevención. Participar en la comunidad favorece el
sentimiento de pertenencia y, a su vez, hace que las personas aporten y enriquezcan con sus
experiencias la comunidad en la que viven, promoviendo el crecimiento y la evolución de la
misma.

En la sociedad:

Los padres podemos participar en los factores de protección asociados a la sociedad y la cultura en la que vivimos. Son los que surgen desde, para y por la sociedad y tienen la capacidad de promocionar cambios en los hábitos de los individuos.

1. Campañas de promoción de la salud
  • Son todas aquellas campañas de sensibilización, información y formación que pretenden mejorar los hábitos de comportamiento de los grupos e individuos.
  • Debemos estar atentos a esas campañas y no actuar como receptores pasivos y ajenos a esos mensajes. Conviene apoyarlas, no desvirtuarlas.
2. La limitación de la accesibilidad a las sustancias
  • Las leyes que limitan el acceso a las drogas legales están elaboradas con un carácterprotector para las personas y la sociedad. Es importante que las cumplamos y que transmitamos respeto por su cumplimiento a nuestros hijos.
3. Las alternativas de ocio y tiempo libre
  • Cada día es más amplia la oferta de ocio y tiempo libre. Hoy se considera un elemento de calidad de vida y se promueve como tal. Lo importante en materia de prevención es que esa oferta sea conocida, viable y atractiva para las personas y que fomente conductas saludables, convirtiéndose en sí misma en una alternativa a la cultura del consumo de drogas.

Un acercamiento a las drogas




Ésta es una primera entrega de las que iremos realizando paulatinamente para concientizar sobre el rol de la familia y en especial de los padres en la prevención de la drogadiccción. El material forma parte de un curso on line impartido por Educared a través de su plataforma virtual Intercampus.


Introducción

El papel de los padres es clave para la prevención del consumo de drogas. Es evidente que podemos contribuir positivamente para intentar evitar o retrasar el consumo de drogas de nuestros hijos. Pero, en definitiva, dado que las drogas han estado, están y estarán presentes en la sociedad, el objetivo último debe ser enseñarles a aprender a vivir en un mundo con drogas sin que éstas supongan un riesgo o problemas para sus vidas.

El concepto de droga no sólo abarca las sustancias ilegales que tanta alarma social han provocado. El concepto de droga es mucho más amplio e incluye multitud de sustancias con las que convivimos actualmente y que forman parte de nuestros hábitos de alimentación, de esparcimiento o de relación con los demás.

Tradicionalmente se ha considerado que informar acerca de las consecuencias de las drogas es la estrategia preventiva por excelencia. Cabe suponer que, de esta manera, la persona se hace consciente de los efectos negativos que le traerá el consumo de una sustancia y, en consecuencia, la evitará.

Pero todos sabemos que la realidad no es tan sencilla y que el hecho de disponer de información suficiente acerca de las consecuencias de un consumo, no generan la disminución de éste. Es preciso, por tanto, una actuación más global y profunda.

Aun así, la información tiene un valor innegable en la prevención del consumo de drogas, bien para tomar decisiones, bien para que sea posible valorar adecuadamente los pros y los contras de cada opción. Por este motivo, es importante adquirir una información suficiente y veraz acerca de las drogas, de lo que puede esperarse de ellas, de cómo influyen en el organismo y cómo condicionan las relaciones con los demás.

En este módulo, a través de los contenidos teóricos y audiovisuales y una serie de actividades, acercaremos la labor preventiva a nuestra vida cotidiana analizando aquellos elementos a través de los cuales podemos formar y preparar a nuestros hijos para enfrentarse a la convivencia con las drogas. Asimismo, abordaremos los conceptos básicos para entender las drogas y las relaciones que se establecen con ellas.

¿Cuándo se convierten las drogas en un problema?

Cada persona es distinta y los motivos que cada uno tiene para tomar drogas también (la falta de información, la búsqueda de algo distinto, experimentar qué se siente, animarse, divertirse, olvidar los problemas o, simplemente, hacer lo que hacen los demás).

El consumo de drogas es un fenómeno complejo y multidimensional. Un fenómeno en el que la droga en sí no es el único ni, en muchos casos, el principal aspecto a considerar. La manera más adecuada de observar el consumo de drogas y sus problemas asociados es a través del llamado modelo multidimensional del uso de drogas.

Desde este modelo se entiende que el uso de drogas es un proceso determinado por la constante interacción en el tiempo de tres elementos que se entrelazan y se condicionan mutuamente:

• La sustancia y todo lo relacionado con ella: tipo, cantidad, frecuencia, vía de consumo,....

• El individuo y sus características: edad, madurez, motivaciones para el consumo, expectativas,...

• El contexto, tanto cercano (familia, amigos, barrio, escuela...) como lejano o macrosocial (cultura,...) en el que se produce el consumo.

En muchos casos existe consumo de drogas, pero las características de ese consumo, las razones por las que puede ser problemático o no y las previsibles consecuencias del mismo, son totalmente distintas. No es lo mismo beber solo que acompañado, probar una sustancia con 13 años que con 30, fumar estando embarazada o no estándolo,...

En cada caso, las necesidades a las que deberían responder las acciones preventivas son muy diferentes y las características de dichas acciones también lo serían: información, límites, compañía, apoyo,...

Esta perspectiva multidimensional del consumo y la necesidad de adecuar la labor preventiva a la realidad concreta de cada persona, ha dado lugar en prevención a dos conceptos básicos: factores de riesgo y factores de protección.

Los factores de riesgo son aquellas circunstancias o características personales y
ambientales que, relacionadas con la droga, aumentan la probabilidad de que una persona consuma esa sustancia.

Ello no quiere decir que vaya a producirse inevitablemente el consumo. Únicamente implica un aumento del riesgo de que se inicien en el uso de drogas o de que aparezcan complicaciones ligadas a éste.

Los factores de protección son aquellas características o capacidades personales y sociales que fortalecen a las personas para poder afrontar con éxito las situaciones de riesgo,
concretamente, las de consumo de drogas. Es decir, aquellas que hacen a los individuos menos vulnerables.

Con la detección de los factores de protección y la posibilidad de fomentarlos en las personas a través de la educación y el ejemplo, se ha dado con la clave para una buena prevención.

No se necesita ser un experto en prevención, solamente se precisa asumir las riendas de nuestra función educativa. Ya que la mayoría de los factores de protección son educables, es decir, se pueden enseñar fácilmente a niños y adolescentes.

En consecuencia, la prevención no puede traducirse en recetas o vacunas válidas para todas las familias o para todos los hijos por igual.

Prevenir supone analizar los FACTORES DE RIESGO
reales en cada uno de nuestros hijos y detectar y considerar los FACTORES DE PROTECCIÓN que ya existen y aquellos en los que se puede intervenir.

martes, 7 de febrero de 2012

Misión de la mujer en la Iglesia como animadora de espiritualidad


Autor: Juan Carlos Meinvielle

El mundo de la espiritualidad y la mujer:

Ya hace mucho tiempo, el escritor francés André Malraux, decía que el siglo XXI sería el siglo de la mística y Karl Ranher decía que el cristiano del siglo XXI, sería un místico o no sería cristiano, porque el mundo tendría hoy tantas ocasiones de vivir como ateo, que sólo un místico puede superarlas. Pero ¿Qué es ser místico? No son visiones, ni estados crepusculares, ni falsos misticismos de meditaciones o estados de trance que nos aparten de la realidad y sean una evasión de los verdaderos problemas. Sobre todo de la familia. La espiritualidad verdadera es vivir una profunda experiencia de Dios. El cristiano espiritual, es el que cultiva el diálogo con Dios y con los hombres, y sus problemas y se compromete con su testimonio. ¿Y cómo podemos vivir el diálogo cristiano en familia y la espiritualidad familiar?

No hay duda, que la espiritualidad es una tarea que se adapta bien al espíritu femenino. Sin entrar en el tema de las comparaciones entre mujeres y hombres, ni decir quién es más o quien es menos, hay que admitir que por su sensibilidad y percepción propia de la realidad, la mujer está muy bien dotada para esta misión. Su ubicación en lo cotidiano, en el mundo y la historia, en lo corpóreo y al mismo tiempo en la interioridad, en lo afectivo, en el arte, en la creatividad y la inteligencia emocional, la dotan de grandes cualidades para vivir y testimoniar la vida espiritual. Por ejemplo, una teóloga de la UCA, que comenta la obra del famoso Von Balthasar, dice que “el ser de lo femenino ocupa un lugar eminente en la configuración del diálogo interdisciplinario entre teología y vida”.

Carismas de estilo laical:

Por otra parte, es muy interesante darse cuenta de que este ámbito, no atañe exclusivamente al ministerio ordenado, sino que puede ser un “estilo laical” plenamente eclesial y femenino. Los pastores, no son los únicos que pueden hablar de todos los temas en la iglesia. A ellos les compete gobernar y discernir y vigilar los carismas particulares, pero hoy una verdadera teología de los carismas como enseña San Pablo, que en la medida que se profundice, va a ser de gran provecho para el desarrollo de la vida eclesial y seguramente nos revelará aspectos muy importantes de la misión y el papel de la mujer como animadora de espiritualidad en las comunidades eclesiales. Hoy la voz de la mujer debe oírse cada vez con más fuerza en la Iglesia. Es cierto que hoy, ya hay mujeres teólogas, que son formadoras de pensamiento cristiano. Hay catequistas, o trasmisoras de fe. La mujer es madre, trasmisora de vida y humanismo. Es maestra o formadora de cultura y de valores. Pero seguramente, sin ser profetas, podemos decir que cada vez más, será animadora de espiritualidad, no sólo para las mujeres sino para toda la Iglesia.

Misión de la mujer en la espiritualidad, mirada historia:

Si miramos la historia, nos encontramos enseguida con una mujer, María, que recibió el primer anuncio del Emmanuel, el Dios con nosotros y lo hizo carne en sí misma. Así entró ella en la historia de la salvación. Encontramos después a otra mujer, María Magdalena, que fue la primera enviada a anunciar a Jesús resucitado a toda la Iglesia, incluidos los Apóstoles. Más aun, recordemos entre otras a Santa Catalina de Siena, cuyos pasos fueron seguidos por Papas y Cardenales. Teresa de Ávila, dirigió una reforma impresionante en la Iglesia. Teresita abrió caminos de espiritualidad para todos. En la edad media y durante la conquista española de América, mientras los misioneros y las universidades expandían la evangelización en Europa y el nuevo mundo, las mujeres madres, plasmaban el humanismo cristiano en la familia y la inculturación de la fe en la España mora y judía, y en los pueblos originarios de Latinoamérica.

Nuevos movimientos de espiritualidad:

Si miramos la sociedad de hoy vemos muchas mujeres que participan en los nuevos movimientos de espiritualidad. Por cierto estos movimientos tienen cosas valiosas y otras que deben ser evangelizadas y discernidas. Recordamos las palabras del Papa cuando era prefecto de la Doctrina de la fe, sobre “los métodos orientales en la oración cristiana”. También hay aspectos de la nueva era, que son incompatibles con nuestra fe. Es importante estudiar cual el atractivo que ejerce esta espiritualidad y las causas del rechazo a la Iglesia y lo institucional. Hay mujeres cristianas que son instructoras de yoga o de zen y hay quienes dirigen grupos de oración cristiana con estos métodos. Son experiencias que pueden ser apreciadas y valoradas después de discernirlas convenientemente, no tienen por qué ser esfuerzos aislados y pueden ser integradas a la Comunidad. Aquí se puede descubrir el papel de la mujer laica, instaurando un diálogo de confianza y aprecio dentro de la comunidad.

Afinidad de la mujer con ciertos aspectos de la espiritualidad actual

La interioridad es una de las mayores búsquedas de los movimientos espiritualistas contemporáneos. Se utilizan para lograr la paz y armonía interior, la respiración, la concentración, la relajación y el silencio. Se busca lograr un nuevo concepto de salud y de armonía ecológica. Sin menospreciar esas prácticas, como ya dijimos, la espiritualidad cristiana no puede dejar de ser interior y espiritualidad, pero también religiosa y comunitaria. La espiritualidad actual es fuertemente individualista y evita lo religioso, lo trascendente y la tradición y magisterio eclesial.

Rasgos de una espiritualidad cristiana actual:

Tiene que ser una espiritualidad del corazón, que integre en la unidad de la persona, el cuerpo y el alma y el espíritu. Que cuide las emociones y busque liberarse de sentimientos de culpabilidad, de obsesiones y escrúpulos, de miedos y, sobre todo el miedo a Dios, al juicio y lo trascedente. La espiritualidad cristiana da verdadera importancia a la libertad de la persona como sujeto moral, a la formación de la conciencia y del juicio y la toma de decisiones morales, no tiene una concepción deformada del pecado y la conversión. Entiende lo que es la reconciliación y el perdón. Se funda plenamente en el amor a Dios y al prójimo, sin legalismos y moralismos rígidos e intransigentes y discriminatorios. Busca la justicia social y la reciprocidad de las conciencias, preocupándose por el bien del prójimo y la paz y la no-violencia en todo aspecto, social, doméstica, familiar, juvenil y política y la sanación del perdón de las ofensas y heridas de la vida. Una espiritualidad cristiana actual auténtica, deberá ser la espiritualidad de la acción y de la vida cotidiana. Juntamente con ella corre el tema de la liturgia de la vida diaria. El culto de la vida cotidiana y el sacerdocio bautismal del laico. Los actos del culto son el sacrificio y la ofrenda. Ofrecer todo lo que hago en mi vida cotidiana, y hacerlo lo mejor que pueda para gloria de Dios, es el acto de culto de mi Misa personal. La adoración de Dios en mi vida diaria es la ofrenda y el sacrificio de vida, de mi cuerpo de mi trabajo y sufrimientos, junto con el Sacrificio de Jesús.

Papel de la mujer en la espiritualidad familiar y de la vida cotidiana

Dios es familia, decía siempre Juan Pablo II. La familia es también una IGLESIA doméstica, es decir, un misterio de COMUNIÓN. Los SACRAMENTOS de la iglesia doméstica, son el Bautismo que vivimos como vida de Alianza y amistad con Dios por medio del Espíritu Santo. La Comunión de los miembros de la familia, alimentada por la Eucaristía. Y el misterio del sacramento del Matrimonio cristiano, es la comunión de vida y amor de dos que se entregan y reciben mutuamente, sus cuerpos y almas, se cuidan en la salud y la enfermedad, y se perdonan y reconcilian siempre. El calendario de la espiritualidad familiar, abarca los aniversarios, cumpleaños y fiestas de familia, para recordar el paso de Dios por su historia de todos los días. Los duelos, las enfermedades y los sufrimientos son la Semana Santa y la Pascua de la familia. También los padres viven la liturgia doméstica del hogar y la trasmiten a los chicos, cuando junto al beso de las buenas noches, los bendicen trazando la señal de la cruz en su frente. Cuando los lleven a realizar la visita a la iglesia del barrio, para que ésta se vuelva familiar para el chico. Y como los niños a esa edad comienzan a imitar lo que ven hacer a los otros, les enseñan a rezar ante las imágenes o el altar doméstico y hacer un ratito de silencio. Siempre obviamente gestos sencillos, breves. Cuando el niño empieza el jardín de infantes y aparecen los amiguitos, les hablan de Jesús como amigo, y les van enseñando las oraciones a la Viren y los santos.

Mujer, imagen femenina de Dios

Dios ¿es padre?, ¿o es madre? ¿Es varón o mujer? ¿Dios … o diosa? Las dos cosas tienen algo de verdad, pero no son verdad del todo. En realidad en Dios no hay sexo, no es varón ni mujer, pero es el Creador de todos los hombres y mujeres por igual. “Creó al hombre”; “Los hizo, varón y mujer. Y repartió sus dones por igual entre ellos, pero a cada uno le dio algo especial y característico, para que en la comunión de ambos pudieran enriquecer al otro y así viviendo en comunión, el hombre y la mujer re-crean la imagen de Dios Comunión Trinitaria y Amor de Personas. En realidad, la Biblia, está llena de imágenes femeninas y maternales de Dios. También el Nuevo Testamento. Y también de imágenes matrimoniales y nupciales y por supuesto, la Alianza.

Nos cuenta la Biblia que Dios hizo al hombre a su imagen y semejanza. Y el Beato Juan Pablo, añade en su encíclica sobre la familia, que también la familia por ser una comunidad de personas es imagen de Dios, Comunidad de Tres Personas. No sólo eso, sino que también cada miembro de la familia reproduce personalmente, tomado dentro del conjunto familiar, alguno de los rasgos característicos de Dios: la mujer reproduce la ternura del amor de Dios; el hombre, la paternidad y fuerza; los ancianos la sabiduría de Dios; los jóvenes, su creatividad y energía, los niños aquella inocencia sin la cual no podemos entrar en su Reino.

Por supuesto, al decir que la mujer tiene la misión de trasmitir ternura, no significa que la mujer debe ser un ser débil y sometido. Todo lo contrario. La ternura, según San Francisco de Sales es la perfección de la caridad y del amor, que es el primer mandamiento. Ternura, es sinónimo de la “compasión” que experimenta Dios por los hombres, especialmente por los débiles y pecadores, como lo muestra la parábola del buen samaritano. “Con-pasión”, significa sufrir con el otro. Dios es compasivo porque asume el dolor del pobre, del pueblo crucificado y lo redime, no con discursos y enseñanzas teóricas, sino compartiendo su dolor. Ese es el amor de una madre, y en general de la mujer que está llamada a aportar a la sociedad, este rasgo que Dios puso en su naturaleza y que es característico de Él. Una mujer que no se entiende a sí misma un poco como madre, más allá de la maternidad puramente biológica, no entiende su misión de mujer.

Deformaciones de género

Es cierto que por desgracia, durante mucho tiempo se tergiversó la figura de la mujer, desfigurando su imagen mediante una caricatura de ser obediente y sumiso. Muchas veces la cultura de la época pasada, redujo el rol de la madre solamente los quehaceres domésticos y a su papel en el hogar. No hablo de este tipo de rol materno antiguo, sino de la mujer que siempre en todas sus funciones, domésticas, sociales, eclesiales o políticas y culturales, sabe dar ese toque de madre, que sólo ella puede dar, al poder dar vida, hacer crecer, cuidar y dar fe a sus semejantes como lo hace Dios con sus hijos.

¿Igualismo o complementación?

“Cuando el machismo y el feminismo se encuentran, nace el igualismo”, dice una propaganda de cerveza. Como si dijéramos que cuando nos encontramos para tomar una Quilmes, ya no hay diferencias de sexos. El “igualismo”, puede funcionar bien, si se trata de los derechos humanos de las personas. Todos somos iguales, hombres y mujeres y tenemos los mismos derechos. Pero también es cierto, que los sexos tienen características propias de cada uno, que los hacen diferentes, aunque iguales en valor y dignidad. Esas diferencias, justamente son para enriquecer al otro, en el encuentro de los sexos y en el amor. No hablamos solamente del encuentro sexual de tipo genital, sino en el encuentro de personas diferentes, donde cada una mirando a la otra pude decir “yo tengo lo que a vos te hace falta” y “vos tenés lo que yo necesito”. Y así, en primer lugar la amistad entre hombres y mujeres y luego en particular el matrimonio, es un camino de perfeccionamiento y crecimiento en conjunto donde los dos se complementan como personas.

El futuro de la mujer en la Iglesia

Si bien la Iglesia de Cristo seguirá siendo siempre la misma, no sabemos cómo será la Iglesia del futuro, humanamente hablando y desde el punto de vista pastoral e intencional. No sabemos si algún día la mujer llegará a ser sacerdote, o si se admitirán sacerdotes casados. Pero en realidad tampoco importa demasiado. Lo importante es afirmar la importancia del papel de la mujer en la iglesia del futuro, como maestra de espiritualidad cristiana.

En Europa la idea de pueblo cristiano va perdiendo fuerza frente al pluralismo y a otras religiones. El pueblo ya no es la Iglesia, como era en otra época. Tal vez vayan creciendo los movimientos eclesiales y las pequeñas comunidades más fuertes y comprometidas. También entre nosotros se podrá ir dado ese proceso, pero en Latinoamérica donde todavía es fuerte la religiosidad popular, se hace necesaria una nueva evangelización de la cultura. No hablamos sólo de catequesis parroquial. Acá es donde el papel de la mujer puede aparecer con mucha fuerza como trasmisora de fe y maestra de espiritualidad en la comunidad eclesial del futuro tanto en Europa como en Latinoamérica.

Preguntas, para un debate:

1. ¿Qué es lo más importante que puede hacer la mujer para comprometerse en un trabajo de espiritualidad

2. ¿Tiene hoy la mujer en la Iglesia un papel importante, en nombre propio, no sólo como colaboradora o secretaria? ¿Puede llegar a tenerlo?

3. ¿Qué características tiene la mujer, con las que puede enriquecer a los demás y a la Iglesia?

jueves, 1 de diciembre de 2011

Aborto y Ley Natural


Me acuerdo que cuando el Papa Pablo VI, recién subido mandó su primera encíclica a la Iglesia en tiempos del Concilio, dijo que quería que su mensaje de nueva evangelización llegara a todos: los de adentro y los de afuera y también a los más lejanos. Yo quisiera más bien comenzar un diálogo no tanto con los de adentro de la iglesia que ya tienen muchas formas de conocer su pensamiento sino con los de la vereda de enfrente y con los más lejanos, cuyo horizonte es el mundo de la cultura y de los intereses de hoy.

Era de prever que pasada la movida del año electoral se iba a venir el tema del aborto y otros por el estilo. Por su parte los obispos ya iniciaron la campaña contra el aborto, insistiendo en que el feto es persona, aborto es matar la vida y asesinar. Está bien. Pero uno se pregunta ¿Por qué los obispos dan normas sobre estos temas, dado que algunos pueden pensar que son normas religiosas o que son sólo para los católicos? Además: ¿los obispos tienen autoridad para hablar a los no-católicos’? Y pensándolo bien ¿Qué autoridad tienen para dar a cualquiera normas, en temas que son de vida sexual, familiar o de bioética?

Por supuesto todos saben que el aborto es una muerte y que la muerte es mala. En realidad ni las abortistas más fanáticas quieren matar. Pero lo que quieren es libertad para decidir sobe su propio cuerpo y su propia vida. Y no vale decirles que en realidad, aquí se trata del cuerpo y la vida de otro. Quieren ser autónomos en sus decisiones privadas y que nadie se meta, ni el gobierno, ni la ley, ni la iglesia. Otros hablan de la necesidad del supuesto aborto terapéutico en caso de peligro para la salud de la madre, o de malformaciones genéticas, o del hijo no deseado, o bien cuando se trata de una violación a una menor o a una persona insana. Incluso para algunos el feto no es más que un conjunto de células, o cosas por el estilo.

Y a decir verdad: ¿La iglesia tiene derecho o autoridad para meterse a dar normas? ¿Y si da normas, las dan en nombre de la religión? ¿Son para los cristianos o son para todos?

Consciente de estos problemas el Magisterio usa el debatido concepto de “ley natural”, que trataremos de explicar.

Pero ¿qué es el Magisterio?

La iglesia es experta en humanismo y puede enseñar a los hombres cómo vivir mejor y ser felices y evitar el mal. No son realmente normas o mandamientos, menos todavía normas religiosas. En realidad tiene que enseñar que esos mandamientos están en nosotros mismos, por eso los llama: “LEY NATURAL”. Es cierto que lamentablemente, algunos hombres de la iglesia, parecen a veces muy autoritarios y dan la impresión de que se están peleando contra el mundo entero y que quieren prohibir todo. El Evangelio no es así.

¿Qué quiere decir la iglesia cuando habla de ley natural?

Es un lenguaje anticuado, y no muy comprensible para la gente de hoy. Sería más fácil hablar de derechos humanos y de valores morales fundamentales. Lo que dice está bien, pero perdemos mucho tiempo en cuestiones de términos filosóficos. ¿De qué se hablaba?

Podríamos comenzar diciendo que hay dos grandes leyes: la ley eterna, que es aquella con la que Dios gobierna toda la creación. Los astros, los animales, las plantas y todo el mundo, siguen sus propias leyes, a la que están sometidos en forma total. Los animales por ejemplo están determinados por sus instintos y no pueden obrar de otra forma. Los preceptos de la ley eterna, son inmutables y están determinados por la misma naturaleza creada por Dios.

Pero al hombre Dios lo creó libre e inteligente. Sus decisiones y obras proceden del libre albedrío. El hombre que es racional y libre y toma sus propias decisiones, es decir que obedece la voluntad de Dios, pero con libertad, porque Dios los hizo así, a su imagen y semejanza. Esta es la ley natural, que es la participación de la ley eterna en la creatura racional.

No quiere decir que el hombre pueda hacer todo lo que se le ocurra, sino que tiene que realizar el bien y evitar el mal, pero tiene que decidirlo él. Que hay que hacer el bien y evitar el mal, es algo universal que conocen y acepan todos. Ese podemos decir que es realmente el precepto fundamental de la ley natural del hombre, infundida por Dios en su razón y en su conciencia. Pero atención, que si bien todos los hombres saben que hay que hacer el bien y evitar el mal en general, determinar qué cosas son buenas y cuales son malas, es otro problema. Ahí, no todos están de acuerdo. Puede haber muchas diferencias culturales e históricas.

En ese punto oscuro y conflictivo del hombre es donde interviene la conciencia del hombre y también la enseñanza o magisterio de la familia, de las iglesias, de los líderes espirituales, de la sociedad. Es el campo de los valores morales. Hay valores que son bastante claros y universales, como “defender la vida, la verdad, la justicia, evitar el robo y la mentira, buscar el bien común y defender la familia y dar culto a un ser superior”. Serian los “diez mandamientos, o también los derechos humanos fundamentales”. Estos valores provienen del precepto fundamental de la ley natural: “hay que hacer el bien y evitar el mal”.

Pero también hay un campo mucho más alejado de los valores morales fundamentales y del principio fundamental del bien y del mal, que es el campo de las decisiones cotidianas. Aquí hay no pocos conflictos y dudas. A veces nos preguntamos: esto ¿será bueno?, ¿Será malo? ¿Y ahora qué hago? No hay ninguna ley que pueda contemplar todos los casos particulares. Entonces o caés en el autoritarismo rígido de los preceptos y normas positivas o madurás como persona, como Dios te quiso, usando tu recta razón y tu discernimiento. Dios te dio la conciencia, que es la Voz de Dios en el corazón. La conciencia es el “primer Vicario de Cristo” y el “fiel intérprete del orden natural creado por Dios”.

Hay que tomar decisiones que no son siempre las que el Magisterio de la Iglesia propone, porque a veces, hay choques de valores y hay que tolerar un mal menor para evitar un mal mayor. Cada uno conoce las circunstancias de la situación en la que vive: “Yo soy yo y mis circunstancias”. Esto no significa que las normas cambien según la situación o la conveniencia, no existe una “moral de la situación”, donde uno hace lo que más le conviene o lo que le resulta más útil. Todos debemos tender a hacer el bien, lo mejor posible, pero en el hombre hay un camino gradual y muchos otros conflictos insalvables, en los que no cambia la ley, pero sí nuestros límites y finitud, como dice el Mismo Santo Tomás.

En síntesis, el tema de la ley natural, enseña que existe un precepto fundamental el de hacer el bien y evitar el mal. Luego viene un primer grupo de normas y valores, que son también los derechos humanos fundamentales: defender la vida, la verdad, la familia, respetar la sexualidad y el matrimonio. Entre esos está la prohibición del aborto. Estos preceptos y valores, son universales, no dependen de una religión determinada, sino que son plenamente humanos y universales. No cambian nunca y su validez no proviene de normas heterónomas, sino que están en la misma naturaleza del hombre. Son la participación de la ley eterna en la naturaleza racional el hombre, que se aplica a sí mismo sus preceptos. Estos últimos, aún en los casos más conflictivos, no cambian ni pierden su validez, aunque cada uno deba discernir la mejor forma de aplicarlos, no porque sean difíciles de cumplir, sino por los conflictos morales objetivos en que vive.

Para terminar convendría reflexionar sobre el Sermón de la Montaña y cómo Jesús enseña a superar la enseñanza rígida y meramente externa de la justicia de los fariseos. No basta “no matar ni robar” (precepto fundamental del bien y el mal que ya fue dado a los antiguos). Hay que discernir, entre la cultura de la violencia, la falta de perdón y de verdad, las ocasiones de pecado, la codicia y tender a la reconciliación, al perdón a la justica y la civilización del amor. La moral farisaica se basa en la falsedad de aquellos que condenan el mal por sus apariencias, pero por dentro se hacen solidarios con el pecado del mundo y la mentira social. El Evangelio enseña a defender siempre la vida, los derechos humanos, la solidaridad y la verdad, a dar la cara y poner la otra mejilla, a dar el doble. Defender al pobre, al inocente, al marginado y al más inválido y desamparado de todos, que es el niño en gestación.

Les auguro que esto nos ayude a reflexionar sobre nuestros problemas teniendo en cuenta que Dios ya puso todas las soluciones aunque san difíciles, dentro de nuestro propio corazón.

Juan Carlos Meinvielle