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lunes, 19 de marzo de 2012

Apostar por el ciclo primario


Editorial realizado por Consejo de redacción Revista Criterio

Históricamente, la escuela primaria cumplió con una tarea esencial en nuestro país: construir una experiencia común entre los argentinos, tanto desde la gestión pública como privada. En ese ámbito, las familias y los docentes coincidían en un acuerdo tácito: la escolaridad significaba inclusión, ascenso social y conformación de lo ciudadano. Pero la esperanza en la educación se deterioró cuando las políticas sociales y económicas debilitaron al Estado, y la confianza en las aulas se volvió una ilusión. Sin embargo, pese al clima cultural reinante de incertidumbre que desafía a todas las instituciones, incluida la de la enseñanza, la escuela debe recuperar su espacio de oportunidades y de encuentro entre generaciones y grupos sociales, atendiendo también a los enormes desafíos que le plantean las nuevas tecnologías, la sociedad de consumo, el poder de los medios de comunicación. Enorme y compleja tarea pero no por ello menos necesaria y urgente.

Desde hace ya bastante tiempo, y acentuado después de la implementación de la Ley Federal de Educación, sus objetivos se han ido desdibujando, en una mezcla que no permite ver qué es lo que hoy caracteriza a la escuela, donde conviven formas tradicionales con la indispensable asistencialidad, la retención de matrícula a cualquier precio o el avance de las expresiones de la cultura popular en disputa con la “cultura letrada”. En este marco, si la educación deja de ser un desafío estamos ante el nacimiento de un nuevo y grave problema. A diferencia de otras áreas, requiere de un replanteo permanente: incluso si las cosas fueran bien, habría que mejorarlas; porque la escuela forma a las generaciones futuras, el país que sigue.

Cabe reconocer que la conflictividad que afectaba habitualmente al área se encuentra descomprimida en la actualidad. Los motivos pueden ser varios, pero el principal es que se ha avanzado, en mayor o menor medida, en acciones como la implementación de subsidios para la escolarización, la construcción de establecimientos y la ampliación de la carga horaria, entre otras. No obstante, pese a que la inversión educativa creció cerca del 2% del producto bruto interno en los últimos años, no hay posibilidades de conocer de qué forma se utilizaron esos fondos: si en salarios, si en obra pública, si en material didáctico, si en alfabetización tecnológica (cuyo acceso, conviene recordarlo, no garantiza la capacidad de otorgarle sentido como herramienta para el trabajo en todas las disciplinas). Tampoco se ha evaluado su eficiencia en cuanto a mejorar el rendimiento escolar o el aumento notable de las tasas de escolarización, elementos clave a la hora de los balances de gestión. En cuanto a los contenidos, se percibe la tentación de las versiones únicas, con un sesgo unilateral que deja de lado la multiplicidad de criterios para abordar la realidad; los libros de texto (que muchas veces son también versiones únicas para el alumno) lo ponen en evidencia. En medio de este escenario, cabe destacar que la actual gestión del Ministerio de Educación ha sabido no agregar conflictos a los problemas existentes.

¿Pero existen problemas, entonces?

Claro que sí. A pesar de los evidentes avances, la educación argentina está aún lejos de poder alcanzar sus principales metas. ¿Cuáles? Un país más justo en lo que respecta a garantizar la igualdad de oportunidades y la equidad en la distribución del conocimiento. En efecto, el sistema educativo repite aún el mapa de desigualdad entre provincias ricas y pobres, regiones ricas y pobres, barrios ricos y pobres.

Una segunda meta pendiente tiene que ver con los niveles de rendimiento alcanzados en las escuelas y la calidad de la instrucción. Igualdad y calidad son términos que lejos de ser incompatibles deberían señalar las coordenadas, transversal y vertical, que sirvan para evaluar el sistema.

¿Cómo avanzar?

La acción conjunta entre el Gobierno nacional y el de cada provincia es indispensable. Transparentar la realidad educativa de cada distrito y fijar líneas de acción efectivas para superar las situaciones de urgencia social deberían ser políticas de Estado que trasciendan las limitaciones y deficiencias de los gobiernos provinciales.

Por ejemplo, cabe destacar que mientras se escriben estas líneas, directores de nivel primario y referentes del Programa Integral para la Igualdad Educativa de las 24 jurisdicciones del país se encuentran reunidos en el salón Leopoldo Marechal –escritor y maestro de grado– convocados por el Ministerio de Educación de la Nación para establecer líneas de acción para el período 2012-2015, fortalecer las acciones de cooperación, acordar cronogramas conjuntos y consolidar un espacio de intercambio federal sobre las políticas en el nivel primario.

Un párrafo aparte cabe para la Ciudad de Buenos Aires, donde también hay asignaturas pendientes. Del mismo modo que la economía nacional, el sistema educativo porteño parece vivir del rédito acumulado antes. Pero, como se sabe, si no se los administra bien, fondos y rédito se acaban. Quien compare la educación de un chico de la zona norte de la Ciudad con la de otro de la zona sur, o simplemente al echar una mirada a los datos poco ventilados, podrá advertir una alarmante diferencia en todos los índices.

Además, la Ciudad mantiene una deuda con su propia Constitución: aún no se ha promulgado la ley de educación. Por un lado, la conflictividad política entre Nación y Ciudad no lo facilita; por otro, hay una inercia que prefiere gobernar sin ley. ¿No sería bueno acompañar la implementación de la ley de comunas buscando medir consensos para promulgar la ley de educación porteña? Como se ve, no son cuestiones menores. Y entonces, ¿por qué la educación no ocupa los primeros lugares de las agendas políticas?

Inclusión e integración son conceptos que deben guiar la reflexión. La socialización a través del conocimiento es la que permite generar una trama de hábitos que dan lugar a la convivencia sin violencia y con respeto, desde el reconocimiento de la libertad de unos y otros en el ejercicio de derechos y obligaciones. ¿Dónde y cuándo se forman estos hábitos? En la infancia, es decir, principalmente en la escuela primaria. Según la directora nacional de nivel primario, Silvia Storino, “debemos generar las condiciones para que un alumno se constituya en un buen estudiante, prepararlo para el pasaje al secundario: cómo estudiar, cómo organizar el tiempo”.

Además, la directora se preguntaba en una reciente entrevista: “¿Cómo van a entender geografía en la secundaria si durante su paso por la primaria nadie les contó qué es un afluente, nadie les leyó una poesía de los ríos, nadie les dio sentido a las palabras?”.

Por otra parte, el mundo actual es convergente. Las culturas están expuestas a grandes contradicciones.

Por un lado se ven necesitadas de cuidar su propio acervo, costumbres y creencias; por otro, requieren encontrar los medios para integrarse a una sociedad con exigencias universales. Dar respuesta a esta tensión, que puede observarse en cualquier país, es un gran desafío. No hace falta recurrir al ejemplo extremo de provincias como Jujuy o Misiones, ya que el problema de la inclusión cultural se da también en muchos barrios de las grandes ciudades.

¿Qué hacer?

A esta altura de los ensayos de reformas del sistema educativo pareciera sensato tomar otro camino. Por eso hay que considerar que el desafío principal, antes que reformar el secundario, pasa por apostar a una nueva educación primaria.

Si bien esa etapa no es suficiente para asegurar todos los cambios que se requieren, es condición necesaria. Esta propuesta no tiende a desviar la atención, muy por el contrario, surge de percibir que la inclusión, y sobre todo la integración, comienzan ya en la educación inicial.

jueves, 1 de diciembre de 2011

Aborto y Ley Natural


Me acuerdo que cuando el Papa Pablo VI, recién subido mandó su primera encíclica a la Iglesia en tiempos del Concilio, dijo que quería que su mensaje de nueva evangelización llegara a todos: los de adentro y los de afuera y también a los más lejanos. Yo quisiera más bien comenzar un diálogo no tanto con los de adentro de la iglesia que ya tienen muchas formas de conocer su pensamiento sino con los de la vereda de enfrente y con los más lejanos, cuyo horizonte es el mundo de la cultura y de los intereses de hoy.

Era de prever que pasada la movida del año electoral se iba a venir el tema del aborto y otros por el estilo. Por su parte los obispos ya iniciaron la campaña contra el aborto, insistiendo en que el feto es persona, aborto es matar la vida y asesinar. Está bien. Pero uno se pregunta ¿Por qué los obispos dan normas sobre estos temas, dado que algunos pueden pensar que son normas religiosas o que son sólo para los católicos? Además: ¿los obispos tienen autoridad para hablar a los no-católicos’? Y pensándolo bien ¿Qué autoridad tienen para dar a cualquiera normas, en temas que son de vida sexual, familiar o de bioética?

Por supuesto todos saben que el aborto es una muerte y que la muerte es mala. En realidad ni las abortistas más fanáticas quieren matar. Pero lo que quieren es libertad para decidir sobe su propio cuerpo y su propia vida. Y no vale decirles que en realidad, aquí se trata del cuerpo y la vida de otro. Quieren ser autónomos en sus decisiones privadas y que nadie se meta, ni el gobierno, ni la ley, ni la iglesia. Otros hablan de la necesidad del supuesto aborto terapéutico en caso de peligro para la salud de la madre, o de malformaciones genéticas, o del hijo no deseado, o bien cuando se trata de una violación a una menor o a una persona insana. Incluso para algunos el feto no es más que un conjunto de células, o cosas por el estilo.

Y a decir verdad: ¿La iglesia tiene derecho o autoridad para meterse a dar normas? ¿Y si da normas, las dan en nombre de la religión? ¿Son para los cristianos o son para todos?

Consciente de estos problemas el Magisterio usa el debatido concepto de “ley natural”, que trataremos de explicar.

Pero ¿qué es el Magisterio?

La iglesia es experta en humanismo y puede enseñar a los hombres cómo vivir mejor y ser felices y evitar el mal. No son realmente normas o mandamientos, menos todavía normas religiosas. En realidad tiene que enseñar que esos mandamientos están en nosotros mismos, por eso los llama: “LEY NATURAL”. Es cierto que lamentablemente, algunos hombres de la iglesia, parecen a veces muy autoritarios y dan la impresión de que se están peleando contra el mundo entero y que quieren prohibir todo. El Evangelio no es así.

¿Qué quiere decir la iglesia cuando habla de ley natural?

Es un lenguaje anticuado, y no muy comprensible para la gente de hoy. Sería más fácil hablar de derechos humanos y de valores morales fundamentales. Lo que dice está bien, pero perdemos mucho tiempo en cuestiones de términos filosóficos. ¿De qué se hablaba?

Podríamos comenzar diciendo que hay dos grandes leyes: la ley eterna, que es aquella con la que Dios gobierna toda la creación. Los astros, los animales, las plantas y todo el mundo, siguen sus propias leyes, a la que están sometidos en forma total. Los animales por ejemplo están determinados por sus instintos y no pueden obrar de otra forma. Los preceptos de la ley eterna, son inmutables y están determinados por la misma naturaleza creada por Dios.

Pero al hombre Dios lo creó libre e inteligente. Sus decisiones y obras proceden del libre albedrío. El hombre que es racional y libre y toma sus propias decisiones, es decir que obedece la voluntad de Dios, pero con libertad, porque Dios los hizo así, a su imagen y semejanza. Esta es la ley natural, que es la participación de la ley eterna en la creatura racional.

No quiere decir que el hombre pueda hacer todo lo que se le ocurra, sino que tiene que realizar el bien y evitar el mal, pero tiene que decidirlo él. Que hay que hacer el bien y evitar el mal, es algo universal que conocen y acepan todos. Ese podemos decir que es realmente el precepto fundamental de la ley natural del hombre, infundida por Dios en su razón y en su conciencia. Pero atención, que si bien todos los hombres saben que hay que hacer el bien y evitar el mal en general, determinar qué cosas son buenas y cuales son malas, es otro problema. Ahí, no todos están de acuerdo. Puede haber muchas diferencias culturales e históricas.

En ese punto oscuro y conflictivo del hombre es donde interviene la conciencia del hombre y también la enseñanza o magisterio de la familia, de las iglesias, de los líderes espirituales, de la sociedad. Es el campo de los valores morales. Hay valores que son bastante claros y universales, como “defender la vida, la verdad, la justicia, evitar el robo y la mentira, buscar el bien común y defender la familia y dar culto a un ser superior”. Serian los “diez mandamientos, o también los derechos humanos fundamentales”. Estos valores provienen del precepto fundamental de la ley natural: “hay que hacer el bien y evitar el mal”.

Pero también hay un campo mucho más alejado de los valores morales fundamentales y del principio fundamental del bien y del mal, que es el campo de las decisiones cotidianas. Aquí hay no pocos conflictos y dudas. A veces nos preguntamos: esto ¿será bueno?, ¿Será malo? ¿Y ahora qué hago? No hay ninguna ley que pueda contemplar todos los casos particulares. Entonces o caés en el autoritarismo rígido de los preceptos y normas positivas o madurás como persona, como Dios te quiso, usando tu recta razón y tu discernimiento. Dios te dio la conciencia, que es la Voz de Dios en el corazón. La conciencia es el “primer Vicario de Cristo” y el “fiel intérprete del orden natural creado por Dios”.

Hay que tomar decisiones que no son siempre las que el Magisterio de la Iglesia propone, porque a veces, hay choques de valores y hay que tolerar un mal menor para evitar un mal mayor. Cada uno conoce las circunstancias de la situación en la que vive: “Yo soy yo y mis circunstancias”. Esto no significa que las normas cambien según la situación o la conveniencia, no existe una “moral de la situación”, donde uno hace lo que más le conviene o lo que le resulta más útil. Todos debemos tender a hacer el bien, lo mejor posible, pero en el hombre hay un camino gradual y muchos otros conflictos insalvables, en los que no cambia la ley, pero sí nuestros límites y finitud, como dice el Mismo Santo Tomás.

En síntesis, el tema de la ley natural, enseña que existe un precepto fundamental el de hacer el bien y evitar el mal. Luego viene un primer grupo de normas y valores, que son también los derechos humanos fundamentales: defender la vida, la verdad, la familia, respetar la sexualidad y el matrimonio. Entre esos está la prohibición del aborto. Estos preceptos y valores, son universales, no dependen de una religión determinada, sino que son plenamente humanos y universales. No cambian nunca y su validez no proviene de normas heterónomas, sino que están en la misma naturaleza del hombre. Son la participación de la ley eterna en la naturaleza racional el hombre, que se aplica a sí mismo sus preceptos. Estos últimos, aún en los casos más conflictivos, no cambian ni pierden su validez, aunque cada uno deba discernir la mejor forma de aplicarlos, no porque sean difíciles de cumplir, sino por los conflictos morales objetivos en que vive.

Para terminar convendría reflexionar sobre el Sermón de la Montaña y cómo Jesús enseña a superar la enseñanza rígida y meramente externa de la justicia de los fariseos. No basta “no matar ni robar” (precepto fundamental del bien y el mal que ya fue dado a los antiguos). Hay que discernir, entre la cultura de la violencia, la falta de perdón y de verdad, las ocasiones de pecado, la codicia y tender a la reconciliación, al perdón a la justica y la civilización del amor. La moral farisaica se basa en la falsedad de aquellos que condenan el mal por sus apariencias, pero por dentro se hacen solidarios con el pecado del mundo y la mentira social. El Evangelio enseña a defender siempre la vida, los derechos humanos, la solidaridad y la verdad, a dar la cara y poner la otra mejilla, a dar el doble. Defender al pobre, al inocente, al marginado y al más inválido y desamparado de todos, que es el niño en gestación.

Les auguro que esto nos ayude a reflexionar sobre nuestros problemas teniendo en cuenta que Dios ya puso todas las soluciones aunque san difíciles, dentro de nuestro propio corazón.

Juan Carlos Meinvielle

miércoles, 13 de julio de 2011

Paternidad responsable y responsabilidad educativa


Por
Javier Úbeda Ibáñez

La educación es el complemento natural de la procreación, algo que ésta reclama para su propio efecto, en virtud, justamente, de la necesidad que en él existe de ser ayudado y atendido en el proceso de su desarrollo. Así es realmente cómo la actividad educativa prolonga, de una manera natural, a la generación o procreación.

Estamos, por tanto, hablando de un auténtico nexo natural entre lo uno y lo otro, hasta tal punto que la educación no se limita a añadirse a la procreación como si sólo fuese respecto de ésta un perfeccionamiento o complemento puramente exterior y, por ello mismo, no exigido desde el ser de la prole en cuanto tal.

Tan íntima es, por el contrario, la unidad entre la educación y la procreación, que ésta tiende a prolongarse en la actividad educativa como en su propia forma de plenitud y merced a un impulso esencialmente idéntico en lo que es de la esencia de la paternidad propia del hombre.
De ahí la necesidad de sostener que los primeros responsables naturales de la actividad educativa son los progenitores.

La responsabilidad natural de la educación tiene el sentido de una consecuencia natural de la responsabilidad propia de los padres.
Lógicamente se comprende bien que la ideología colectivista no tome como punto de partida, para su forma de interpretar la educación, ese íntimo nexo natural entre ésta y la procreación.

Pero no hay forma, en cambio, de entender que se atente contra este nexo cuando la mentalidad de que se parte es la que afirma los derechos y los deberes que naturalmente se derivan de la responsable libertad del ser humano como algo anterior a cualquier derecho positivo.
No es legítimo hablar de una paternidad responsable si se prescinde en la teoría o en la práctica de la responsabilidad educativa que conlleva la procreación.

Tal responsabilidad es un derecho en la misma medida en que es también un deber. Por ello mismo hay ya en su fundamento natural una objetiva exigencia de recabar y poner todas las condiciones que hacen posible cumplirlos con la más plena sinceridad en la intención.
La conciencia de la responsabilidad educativa que los padres tenemos –precisamente porque somos padres- no se puede escindir de la conciencia de nuestra libertad como personas humanas.

Tal escisión, que pretende justificarse con las falsas razones de una actitud egoísta, no tiene nada que ver con la más noble acepción de todo auténtico y esencial liberalismo, porque éste precisamente es consecuencia con los más altos valores de la libertad si al mismo tiempo se enlaza con la responsabilidad indeclinable que nuestras libres decisiones nos confieren.


En consecuencia, tampoco puede admitirse, moralmente, una libre renuncia de los padres a su derecho y deber de elegir los educadores que les suplan en lo que no puedan realizar para la formación de sus hijos. Sin duda alguna, los padres tenemos que delegar toda una serie de aspectos de la realización de esa tarea. Pero lo que no podemos delegar es el derecho-deber de elegir las personas que en esos aspectos nos sustituyan.

Pretender que ambas cosas son idénticas es salirse por la tangente de una inexcusable confusión, solamente posible cuando se empieza por no querer asumir la esencial responsabilidad educativa que va implícita en el sentido de toda paternidad.
También es claro que los padres podemos pedir consejo para la elección de los centros en que vayan a formarse nuestros hijos.

Pero el consejo no quita la responsabilidad a quien lo pide, ni el pedirlo deja de ser un ejercicio de nuestro libre albedrío. Lo que se opone a ambas cosas es que el Estado intervenga con una suplantación de las atribuciones de los padres, pretendiendo tener más altos títulos que los que éstos poseen, o como haciéndoles un favor que en realidad tendrían que agradecerle.


Hay favores que no pueden admitirse. Seguramente, el desarrollo de esta idea nos llevaría muy lejos en la crítica del intervencionismo del Estado. Sin embargo, aquí hemos de limitarnos a rechazar la idea del presunto favor que los gobernantes nos harían al descargarnos de una de las dimensiones integradas en la responsabilidad educativa que como padres tenemos.

No queremos ese favor. Y no lo queremos, sencillamente porque estamos dispuestos a asumir las cargas y los derechos naturales, fundamentalmente intransferibles, de una paternidad que se prolonga en la noble tarea de la educación de nuestros hijos.

Los "titubeos verbales" de los padres ayudan a los infantes a aprender nuevos términos



Un equipo de científicos cognitivos ha estudiado los "titubeos verbales", esto es las pausas y sonidos como "eh", "umm", "este", que las personas emiten cuando no saben cómo continuar una frase, para determinar su influencia en el aprendizaje lingüístico de los niños pequeños. La investigación ha descubierto que esos titubeos, técnicamente conocidos como "disfluencias", de hecho ayudan a los niños a aprender el idioma con mayor eficiencia.

Richard Aslin, profesor de ciencias cognitivas y del cerebro en la Universidad de Rochester (EEUU), sostiene que los niños pequeños deben procesar mucha información cuando oyen hablar a los adultos, incluyendo palabras que nunca han escuchado antes. Si el niño debe esperar a escuchar un término nuevo para tratar de imaginar cuál es su significado, la tarea de entenderlo es muy difícil y es posible que se pierda en el proceso.

Pero cuando los padres, durante el habla natural, introducen disfluencias antes de pronunciar el nombre o la cualidad de algo, están enviando a los niños una señal de que lo que sigue es importante o novedoso: una señal de que deben prestar atención.

La investigación, que fue conducida por Celeste Kidd, Richard Aslin y Katherine White, fue publicada en el periódico Developmental Science del pasado 14 de abril.

Los investigadores estudiaron tres grupos de niños de entre 18 y 30 meses.

Cada niño participó sentado en la falda de su madre frente a un monitor equipado con un dispositivo para detectar el movimiento ocular. Se presentó a los niños dos imágenes: una familiar (un libro o una pelota) y otra inventada y con un nombre ficticio. Una voz grabada se refería a los objetos con oraciones simples. Cuando la voz titubeaba, los niños instintivamente miraban a la imagen ficticia con mayor atención que cuando se trataba de imágenes conocidas (más del 70% de las veces).

"No pedimos que los padres agreguen disfluencias a su discurso, pero es importante que sepan que esas pausas verbales son normales e informativas", afirmó Kidd.

El estudio es aplicable a niños mayores de dos años, una etapa en la que pueden construir oraciones rudimentarias de tres o cuatro palabras, y tienen un vocabulario de algunos cientos de términos.

Fuente: Síntesis Educativa y Science Daily, EEUU.

jueves, 9 de junio de 2011

Algunas reflexiones sobre la revista “Educación sexual integral"


A continuación se transcriben textualmente las reflexiones difundidas por el Instituto para el Matrimonio y la Familia de la Universidad Católica Argentina acerca de la Revista editada por el Ministerio de Educación de la Nación. Ver o Descargar la Revista completa


Algunas reflexiones en torno a la revista editada por el Ministerio de Educación:
“Cuanto más sepan, mejor. Educación sexual integral para charlar en
familia”.



El 28 de abril de 2011, el Ministerio de Educación presentó la Revista: “Educación sexual Integral; para charlar en familia”, buscando hacerla extensiva a todos los hogares del país.

Es importante advertir de entrada, que ésta introduce en la intimidad de nuestras familias, un replanteo radical del significado de la sexualidad.

El nuevo enfoque que presenta -desde el cual, el Ministerio de Educación encara hoy la educación sexual en las escuelas- tiene un nombre: perspectiva de género, cuyo núcleo es la negación de la condición sexuada como constitutiva de nuestra persona. La distinción varón/mujer es irrelevante, meramente biológica y puede ser reconfigurada de acuerdo a los propios deseos. Esto da lugar a la construcción de las diversidades sexuales: hay distintas maneras de vivir la sexualidad (p. 35): homosexualidad, lesbianismo,travestismo, heterosexualidad, etc. Todas ellas igualmente válidas, fundadas en el “derecho a vivir la propia vida”, en el “derecho a tener una sexualidad placentera”.

La sexualidad pierde en este enfoque, su íntima vinculación con el amor y la vida. Queda reducida a “satisfacción de los propios deseos.”
Invalidada la diferencia sexual, desaparece el fundamento del matrimonio: el amor complementario entre el varón y la mujer y su intrínseca capacidad fecundante. Con la disolución del matrimonio cae también la estructura constitutiva de la familia que se apoya en él.
La familia deviene ahora en algo ambiguo, que engloba cualquier tipo de convivencia.
Los cuadernillos que se trabajan en el aula la definen así:

Grupo de personas que, por lo general, establecen relaciones de convivencia, cuidado, protección, y ayuda mutua, sean o no parientes.1

La presente Revista se refiere a ella en estos términos:

Todas las familias son diferentes. Hay familias con un papá y una mamá, hay familias con un papá solo o una mamá sola, con dos papás o dos mamás, hay familias donde algunos hijos son criados por la abuela, hay familias con hijas e hijos adoptivos, hay familias sin hijos y muchas otras más.(p. 13)

La presentación didáctica y persuasiva de las diferentes temáticas y la veracidad de varias de las afirmaciones con las que se introducen los núcleos de esta perspectiva, es muy posible que induzca a muchas familias a una aceptación íntegra de la Revista, sin llegar a advertir, el carácter profundamente disolvente que conlleva este enfoque en sus planteos fundamentales.

Presentamos a continuación algunos ejemplos ilustrativos que explicitan esta orientación, en algunas temáticas concretas:

Relaciones sexuales:

-Es indistinto que las relaciones se den entre varón y mujer o entre personas del mismo sexo.
Tengamos en cuenta que las relaciones sexuales pueden ser entre personas de diferente sexo o del mismo sexo. (p.23)

-Se promueve la iniciación sexual.
La actividad sexual ayuda a la maduración personal, a adaptarse mejor a la vida y a la comunicación con losdemás. (p.38)

-No se orienta sobre su significado profundo ni sobre la necesidad de un marco adecuado.
Es un derecho de cada persona decidir cuándo iniciar sus relaciones sexuales. Y es una decisión muy personal. Hay chicos y chicas que deciden esperar al matrimonio, otros deciden hacerlo antes. (p.23)

-Se previene a los escolares sobre un posible desacuerdo de sus padres acerca de un inicio sexual precoz, enfatizando repetitivamente sus derechos a vivir su propia vida. Éstos derechos se concretan aquí en el “derecho a concurrir a un Centro de salud”, para recibir información sobre anticonceptivos.
Ya desde su primera menstruación se induce a las chicas a buscar apoyo e información fuera del hogar.
Las jóvenes que están menstruando…ante cualquier duda pueden charlar sobre estas cuestiones con los profesionales de la salud del hospital o salita.(p.19)

Las y los adolescentes tienen derecho a recibir información y métodos anticonceptivos incluso si concurren solos. (p. 25)

La escuela enseña…la legislación sobre los derechos sexuales de la adolescencia, y la información para garantizar esos derechos en los servicios de salud. (p.32)

Existe un teléfono gratis, el 0800-222-4444, donde se pueden preguntar todas las dudas sobre métodos anticonceptivos y salud sexual y reproductiva. (p.27)

-Se trasmite una valoración del embarazo como “riesgo” de las relaciones sexuales, equivalente a lasenfermedades de trasmisión sexual.
En ningún momento se hace referencia a él, como culminación del amor entre varón y mujer en el matrimonio.

Anticoncepción hormonal de emergencia (Píldora del día después)

-Se falsifica la información científica acerca de ella, negando su potencial efecto abortivo, según el
momento del ciclo en el que la mujer la ingiere.

Es importante que sepan que, en caso de rotura u olvido del método anticonceptivo, en los primeros 5 días es posible tomar la pastilla de anticoncepción hormonal de emergencia (AHE), que se brinda gratis en hospitales y centros de salud. Esta pastilla retrasa la ovulación y espesa el moco del cuello del útero para impedir que el espermatozoide se encuentre con el óvulo y así evitar el embarazo. Si el embarazo ya se produjo, la AHE no afecta en nada al embrión, es decir, el embarazo puede continuar su desarrollo normal. Este es un mensaje claro para transmitirles.

Sin embargo, si las relaciones sexuales se dan el día de la ovulación o en un momento muy cercano a ella en el que la anticoncepción de emergencia no logra inhibir la ovulación y tiene lugar una concepción, la píldora actúa modificando el endometrio. En este caso, el embrión no puede
anidar, lo cual implica claramente un efecto abortivo.

Aborto

-Llama la atención la liviandad con que se menciona este tema.
En caso de interrupción del embarazo, es importante que la adolescente concurra de inmediato para ser atendida a fin de evitar infecciones que pongan en riesgo su vida. (p. 25)

Se omite todo comentario alusivo a lo que realmente significa esta “interrupción del embarazo”: la persona humana más indefensa, es privada de su existencia.
En las primeras páginas de la Revista, hay un pequeño detalle que -aunque probablemente pase
inadvertido- anticipa ya esta ligereza en el tratamiento del tema: se habla del embrión como de un “puntito pequeño” (p. 11)

Enfermedades de transmisión sexual y preservativo

-Se insiste hasta el cansancio en la prevención de enfermedades de transmisión sexual. El preservativo es el único método de prevención que se propone.

El preservativo es el único método que, además de evitar un embarazo no deseado, previene las infecciones de transmisión sexual. (p. 27)

-No se menciona en absoluto, la conveniencia -hartamente probada- de evitar el inicio precoz de las relaciones sexuales y la promiscuidad sexual.
Se omite también, toda referencia a la posibilidad de abstención de relaciones sexuales antes del
matrimonio y de fidelidad mutua en él, como estrategias de prevención por excelencia.

Masturbación

-Es considerada una etapa necesaria en el entrenamiento de la finalidad primordial que se otorga a la sexualidad: ser fuente de placer

Durante la pubertad…la masturbación cumple un papel importante en el desarrollo sexual: es signo de que la infancia va quedando atrás…La masturbación es un acto íntimo, es una de las formas que tenemos las personas de conocernos y darnos placer. (p.21)

Mensajes que trasmiten algunos de los dibujos que acompañan la presentación de los temas

Habría mucho para comentar acerca de esto, que excede el espacio de esta brevísima síntesis de
discernimiento de temas esenciales. Sin embargo, hay un punto en particular que dada su relevancia, no podemos dejar de destacar:

El desdibujamiento, la falta de valoración de la figura del varón como padre.

Su presencia como referente, como alguien que educa, guía, dialoga con sus hijos, y convoca a un
crecimiento personal, está totalmente ausente.
El padre aparece sólo en dos oportunidades:
En una de ellas, dejando perpleja y visiblemente molesta, a una mamá que está atendiendo a varios hijos, parte diciendo con gesto airado: “Bueno, me voy con los muchachos” (p. 33)
En la segunda, mientras la mamá toma una taza de té y mira televisión, él, con aire resignado, prepara la comida. (p. 34)

A modo de conclusión:

La familia es por excelencia el lugar privilegiado para la educación.
Debería ser también, la primera educadora en todo lo referido al amor y la sexualidad, a través del testimonio viviente de su verdadero significado.
Sin embargo, en la actualidad, es el Estado quien toma el protagonismo, pretendiendo “adoctrinar” a las familias en este replanteo de la sexualidad.
Deseamos que estas reflexiones puedan contribuir a discernir la radicalidad de lo que está en juego en este enfoque -propio de la perspectiva de género- que intenta difundirse a través de la Educación Sexual, vigente por ley en todas las escuelas.
La situación actual nos plantea un verdadero desafío: la necesidad de despejar la mirada, para mirar la sexualidad sin prejuicios, sin falsificaciones ideológicas.
Sólo así llegaremos a descubrir toda su grandeza y plenitud de significado: la sexualidad está llamada a ser expresión, lenguaje, de un amor verdadero, comprometido y fecundo entre varón y mujer, que da origen a la familia.
Sólo así -desde esta mirada- podremos transmitir a los niños, adolescentes y jóvenes, una visión
verdadera, íntegra, y acorde a su dignidad. Son personas humanas, con inteligencia y libertad. No
“animalitos”, conducidos por impulsos irrefrenables que no pueden sino canalizar prematuramente en busca de satisfacción.
( 2 /6/11)

1 Educación Sexual Integral para la Educación primaria: contenidos y propuestas para el aula,
Buenos Aires, Ministerio de Educación, 2009, pag 51

lunes, 1 de febrero de 2010

Familia escuela: Resiliencia familiar


En los momentos complicados, podemos y debemos encontrar una solución. Más aún si son nuestros seres queridos los afectados. La respuesta a los problemas que se presentan hoy en nuestra familia no necesariamente la tiene un especialista carísimo o un gurú; la tenemos nosotros mismos, y se llama resiliencia.
La investigadora y orientadora familiar Verónica Rodríguez reflexiona sobre este capital en su libro "Familia escuela: Resiliencia familiar" y nos facilita el camino con las siguientes consideraciones. Leer más

sábado, 16 de mayo de 2009

La amistad en las redes sociales, una mirada desde la fe cristiana




En este texto hacemos un breve comentarios a algunos temas señalados por el Papa Benedicto XVI en el Mensaje para la XLIII Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales.

“El concepto de amistad ha tenido un nuevo auge en el vocabulario de las redes sociales digitales que han surgido en los últimos años” .

Precisamente, en el top de palabras buscadas en Internet están las redes sociales. Éstas funcionan en un sitio web que permite a las personas inscribirse gratuitamente y mostrar su perfil, gustos, historia, capacidades y cualidades; además compartir fotos, música, comentarios; y entre otras funciones. Así, podemos decir que la red social en Internet es una proyección de vida social de la vida cotidiana; pero aquí los amigos de mis amigos se pueden sumar a mi red personal.

En América Latina entre las redes sociales más buscadas y usadas son Hi5 y Facebook, pero existen redes asociadas a Microsoft como la de Hotmail o Windows Live; a Google como Orkut y tantas otras como My Space, Flick, bebo, Tuenti y Sonico.

En la redes sociales muchos han tratado de ver una comprobación de la teoría de los “seis grados de separación”, que apareció por primera vez como ensayo de un escritor húngaro en 1929. La teoría intenta demostrar que cualquier persona podría contactarse con otra de cualquier lugar del mundo sin necesidad de más de seis intermediarios.

Así, vemos como las posibilidades de conocer más personas de diversas latitudes se ha hecho más fácil a través de estos nuevos servicios. Pero con todos estos avances que multiplican las posibilidades de interrelacionarse; también se corre riegos de banalizar “el concepto y la experiencia de amistad”; y pueden llevar necesariamente a un deterioro de la disponibilidad para el otro.

El reto para la juventud y los usuarios de estos medios está en no plantear oposición entre amistades online y las personas cercanas de la vida cotidiana como los vecinos, los del trabajo, los de la escuela y especialmente con cada miembro de la propia familia; pues en ambos campos la amistad auténtica exige compromiso, dedicación, disponibilidad de tiempo y servicio, diálogo y espacio para el encuentro cordial y fraterno.

El mensaje destaca que la obsesión en el uso del medio tecnológico puede traer como consecuencia que la persona se aísle, interrumpiendo su interacción social real. Esto termina por alterar también los ritmos de reposo, de silencio y de reflexión necesarios para un sano desarrollo humano”; también tan necesarios para el encuentro profundo con el otro y con Dios.

El primer contacto y el sostenimiento de la amistad

Dice el mensaje sobre la amistad: “Este concepto es una de las más nobles conquistas de la cultura humana. En nuestras amistades, y a través de ellas, crecemos y nos desarrollamos como seres humanos. Precisamente por eso, siempre se ha considerado la verdadera amistad como una de las riquezas más grandes que puede tener el ser humano” .

En el mensaje del año 2002 para la Jornada Mundial de las Comunicaciones, Juan Pablo II nos da luces acerca del buen uso de Internet: “Sobre todo, al proporcionar información y suscitar interés, hace posible un encuentro inicial con el mensaje cristiano, especialmente entre los jóvenes; Internet puede servir para ponerse en contacto por primera vez, para pasar del mundo virtual del ciberespacio al mundo real de la comunidad cristiana” Y como segundo elemento importante resalta: “En una etapa posterior, Internet también puede facilitar el tipo de seguimiento que requiere la evangelización. Especialmente en una cultura que carece de bases firmes, la vida cristiana requiere una instrucción y una catequesis continuas, y esta es tal vez el área en que Internet puede brindar una excelente ayuda….

” Resalta este mensaje: “Internet no puede suplir nunca la profunda experiencia de Dios que sólo puede brindar la vida litúrgica y sacramental de la Iglesia”.

Todos buscamos tener y conservar amigos del alma y para encontrar estos amigos, hay que pasar del ciberespacio al encuentro real; sin encuentro real no hay verdadera amistad. De qué vale tantos contactos en el messenger, en el hi5 o facebook, si en el fondo el corazón está vacío; hay que dar el salto al compromiso con el otro, sostener a los amigos, animarlos a “desarrollar sus capacidades y talentos” .

Un espacio para todos

Por último es importante señalar que este instrumento tiene muchas ventajas para la comunicación y socialización humana, sin embargo, se percibe que el ambiente tecnológico está caracterizado no solo por un tipo de pobreza material.

Dice el mensaje: “se ha de procurar que el mundo digital en el que se crean esas redes sea realmente accesible a todos. Sería un grave daño para el futuro de la humanidad si los nuevos instrumentos de comunicación, que permiten compartir saber e información de modo más veloz y eficaz, no fueran accesibles a quienes ya están social y económicamente marginados, o si contribuyeran tan sólo a acrecentar la distancia que separa a los pobres de las nuevas redes que se desarrollan al servicio de la información y la socialización humana” .

La accesibilidad y el estar on-line, cada vez es menos un asunto de ricos o de pobres, pues muchísimas personas tienen la posibilidad de usar estas herramientas.

La tecnología móvil es donde más se han reducido las distancias. Si bien, existe una pobreza real; el problema de la pobreza no se soluciona, teniendo un celular o acceso a Internet; la gran pobreza es interior y moral en este campo tecnológico; al usar de estos medios se cree que esta ausente la moral; y hay una perdida fáctica de conciencia sobre el bien; que trae también entre otras consecuencias que el contacto inicial no llegue a ser una amistad sólida; el uso de Internet urge la vivencia de valores sólidos y profundos; especialmente urgente de ser enseñados y vividos por los jóvenes que están comenzando a construir sus vidas.

Notas

1. S.S. Benedicto XVI, Mensaje para la XLIII Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales, 24 de mayo de 2009.
2. Fuente: Google Insights for Search.
3. Fuente: Google Insights for Search.
4. Fuente: Alexa the Web Information Company.
5. Frigyes Karinthy propuso la teoría en una corta historia llamada Chains.
6. S.S. Benedicto XVI, Mensaje para la XLIII Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales, 24 de mayo de 2009.
7. S.S. Benedicto XVI, Mensaje para la XLIII Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales, 24 de mayo de 2009.
8. S.S. Benedicto XVI, Mensaje para la XLIII Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales, 24 de mayo de 2009.
9. S.S. Juan Pablo II, Mensaje de las Comunicaciones Sociales, 24 de enero de 2002.
10. Mensaje de S.S. Juan Pablo II para la XXXVI Jornada Mundial de las Comunicaciones SocialesVaticano, 24 de enero de 2002
11. S.S. Benedicto XVI, Mensaje para la XLIII Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales, 24 de mayo de 2009.
12. S.S. Benedicto XVI, Mensaje para la XLIII Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales, 24 de mayo de 2009.

Fuente: VE Multimedios

lunes, 1 de diciembre de 2008

El futuro de la educación


La exclusión, es decir, la imposibilidad de incorporarse a la sociedad, ya no pasa únicamente por la exclusión económica, vivimos también una exclusión cultural que es sumamente grave y alarmante. Admitir el desmoronamiento del sistema educativo es consentir la violencia, aceptar la pobreza y la exclusión y resignarse a la desintegración social.Leer más

lunes, 18 de agosto de 2008

Prevenir la drogadicción desde la familia


Este objetivo sólo es posible si...

Existe un clima familiar adecuado que facilite una comunicación abierta, bilateral y sincera y que invite a consultar dudas y exponer experiencias sobre éste y otros temas. Si no hablamos con nuestros hijos habitualmente, si no les conocemos, si no tenemos espacios para la convivencia, si censuramos pensamientos y temas, es difícil poder abordar esta materia con naturalidad.Leer más


lunes, 23 de junio de 2008

Los hijos no son tus hijos

Hace una semana me pidieron una charla para un grupo de padres de un colegio. Me pidieron que les hablara de cómo educar hoy, de las dificultades, de los valores y actitudes del padre y del educador cristiano. Y finalmente me pidieron que intentara dar esperanza y ánimos a los padres.

En estos días había visto y leído algunos videos y testimonios del juez de Granada, Emilio Calatayud –que recomiendo con entusiasmo-, y vi retratada a nuestra sociedad, a los padres y a los educadores, y a los hijos y alumnos. Su testimonio me alarmó y no pude menos que tomar nota y reflexionar.

Una de las dificultades hoy, por parte de los padres, es saber que pueden y deben poner límites, y saber que deben y tienen que dar ejemplo. El ritmo que nos impone la sociedad y “la crisis” económica, o la dificultad de bajar el nivel de confort, hace que no siempre se dé calidad de tiempo a los hijos, y que no siempre se les escuche.

Hoy se “peca” por exceso o por defecto, de sobreprotección, o de abandono. Bien, preparando la charla, me encontré con un poema de un poeta libanés –mis abuelos eran del Líbano y la sangre tira- que me parece de una sabiduría exquisita, y que invito a reflexionar, porque arroja mucha luz.

TUS HIJOS

Tus hijos no son tus hijos
son hijos e hijas de la vida
deseosa de sí misma.
No vienen de ti, sino a través de ti
y aunque estén contigo
no te pertenecen.
Puedes darles tu amor,
pero no tus pensamientos, pues,
ellos tienen sus propios pensamientos.
Puedes abrigar sus cuerpos,
pero no sus almas, porque ellas,
viven en la casa del mañana,
que no pueden visitarni siquiera en sueños.
Puedes esforzarte en ser como ellos,
pero no procures hacerlos semejantes a ti
porque la vida no retrocede,
ni se detiene en el ayer.
Tú eres el arco del cual, tus hijos
como flechas vivas son lanzados.
Deja que la inclinación
en tu mano de arquero
sea para la felicidad.
Khalil Gibran
La tarea de la educación es como la del arquero que ha de tensar el arco –sin tensiones que hagan temblar el pulso- para hacer un tiro seguro, bien encaminado, que ponga a los hijos en el camino de la verdad y de la felicidad, como una verdadera flecha.

Los padres son los responsables de que la flecha salga segura, que tenga una orientación. Han de respetar la libertad de los hijos, pero han de educar en esa libertad, y hasta que la adquieran, les han de dar orientaciones, marcar límites, incluso decir con firmeza “Te quiero, y por lo mismo te digo que no, o te digo que sí”. Respetar la libertad, pero ésta se ha de adquirir y en ella se ha de formar, y mientras no se tiene, no se puede ejercer. Igual que a un niño que no tiene dientes no le damos un churrasco porque no puede masticar, a quien no se ha formado y aun no tiene capacidad, no se le puede exigir la responsabilidad que conlleva el uso de la libertad.

La flecha ha de salir con fuerza... después, los buenos o los malos aires del camino, las opciones más o menos libres permitirán seguir la línea o desorientaran el camino, pero la tarea del arquero, habrá sido, sea cual sea el resultado final, fundamental.

Los padres y los educadores tienen una tarea muy importante, decisiva, pero son los hijos los que han de vivir su vida, y se les ha de ayudar y dar elementos para que “VIVAN” como personas.
Sor Lucía Caram

miércoles, 23 de abril de 2008

Mensaje de Mons. Jorge Bergoglio a las comunidades educativas


Buenos Aires, 23 Abr. 08 (AICA)

“Todo educador sabe que debe enfrentar cada día una doble desautorización: la de una sociedad que no lo respalda ni lo jerarquiza socialmente (...) y la de unos padres que no le otorgan el debido aval ni reconocimiento a su tarea primordial -llegando a desautorizarlo frente a los hijos-, todo educador, repito, está particularmente tentado a desesperar”, expresa el arzobispo de Buenos Aires, cardenal Jorge Mario Bergoglio, en el mensaje a las comunidades educativas que se dio a conocer en el acto de esta mañana.
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