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lunes, 3 de agosto de 2015

Pastoral Familiar 2015, ¿qué hay de nuevo?



Por María Inés Maceratesi
Agente de Pastoral Familiar
familiarconsultoria@gmail.com

La Iglesia Católica está nuevamente poniendo en primer plano la Pastoral Familiar y, como Agente y Consultora de Pastoral Familiar, muchas veces conté que la Universidad Católica, allá por el año 1995, había creado el Instituto para el Matrimonio y la Familia y lo había hecho en el marco de la Facultad de Teología. Al egresar, luego de tres años de intenso trabajo sobre las bases antropológicas, psicológicas, sociológicas y teológicas sobre el matrimonio y la familia, junto con algunos obispos, sacerdotes y laicos, comenzamos a pensar cómo poner en práctica algo de lo recibido para acompañar a las familias en su situación particular de vida, desarrollo y cultura.

Hoy, transcurridos casi veinte años, encuentro en el Boletín Eclesiástico, un órgano de información del Arzobispado de Buenos Aires, que el Consejo Presbiteral reunido el 26 de mayo de 2015, dedicó toda su jornada de reflexión a la Pastoral Familiar pero, mucho me asombra no encontrar ningún cambio y la evidencia de que se está siempre en el mismo lugar, siempre comenzando, siempre tratando de descubrir por dónde va la cosa y encontrarme con que, de la exposición de dos expertas, una excelente socióloga como la Dra Beatriz Balian quien fuera nuestra profesora y otra especialista, surge un trabajo en grupos con preguntas sobre cómo implementarla, cuáles son las necesidades más urgentes más lo inmediato, lo posible y lo que implica una mirada a largo plazo.

Y se propone escuchar a los movimientos especializados en familia, la urgenicia de acompañar a niños y adolescentes, padres en crisis cómo implementarla en parroquias, formación prematrimonial mediata e inmediata, la implementación de Consultorías familiares, abrir espacios de encuetro, hacer presentes los valores del Evangelio. En definitiva, no puedo creer lo que leo porque, luego de colaborar durante casi diez años, tanto a nivel diocesano como nacional, parecería que no se ha hecho nada y me fastidia porque es triste ver que en ámbitos eclesiales sucede lo mismo que a nivel social y aún político, nunca se toma en cuenta lo hecho por otros y se parte de cero, lo cual implica un retroceso mayúsculo.

El Arzobispo Mons. Poli expresa como conclusión: "Cuántas veces decimos que nuestra Patria, nuestras Parroquias y comunidades son una gran familia. Pero "¿De qué familia hablamos, cuál es el modelo que subyace?". Tenemos como imagen la Familia de Nazaret, también la familia clásica o nuestra propia experiencia de familia, que a veces está muy lejos del rostro de las nuevas formas familiares de nuestro medio. Es a estas familia, también , a las que hay que ofrecer un espacio de encuentro sanador, integrándoles la posibilidad de que descubran el Evangelio de la Familia que nos reveló Jesús"

Lamentablemente aún estamos muy lejos de comprender que únicamente partiendo de la realidad de cada familia en particular, podrá lograrse algún resultado visible a mediano plazo pero, mientras nos encontremos con vallas y prejuicios no redundará en beneficio de la sociedad y de la Iglesia.

Me hago cargo de lo que digo porque he tropezado con muchas piedras en el camino y especialmente con una que me cercenó el fervor evangelizador cuando, al proponer un trabajo posbautismal con la familia de los niños que se bautizaban en la parroquia, la respuesta fue: "No porque no va a venir nadie". Soy de las personas que cree en que una sola respuesta de alguien, vale la pena todo el esfuerzo que estemos dispuestos a hacer pero, si primero no cambian la mentalidad los párrocos (ya que se busca realizar algo dentro de las parroquias), si no confían en los laicos preparados especialmente para tal fin, llegará el siglo XXII (casi ninguno de nosotros lo verá) pero todavía seguirán pensando cómo poner en práctica la Pastoral Familiar.

Y concluyo expresando lo que pienso desde hace mucho tiempo: "La Pastoral Familiar sólo será posible cuando la PASTORAL sea entendida como una familia, con interrelación y comunicación, con colaboración mutua dentro de un enorme paraguas que incluya especialmente a la Pastoral Social pues, la Doctrina Social de la Iglesia tiene mucho para ofrecer a la Pastoral Familiar"

lunes, 6 de junio de 2011

Redescubrir la Pastoral Familiar


por María Inés Maceratesi

Hoy después de una impasse de dos meses, retomo esta misión de difundir noticias, información y contenido sobre la Pastoral Familiar y volver a reflexionar sobe la misma. Quiero de un modo coloquial contarles a quienes lean esta nueva entrada de "Familiarmente", el por qué de dicha impasse: una vez escuché a un Obispo decir que muchos agentes de pastoral adolecen de cansancio pastoral y no se refería únicamente a los laicos sino también a los clérigos.

El cansancio pastoral es, para describirlo de algún modo, como una sensación de hastío, de no tener ganas de seguir luchando en una sociedad que parecería no tiene ya ningún rumbo fijo, ninguna meta clara. Me preguntaba hace poco tiempo ¿cuál es el límite? ¿hasta dónde pensamos llegar con nuestra manera de vivir actual?. Y realmente no encuentro la respuesta porque toda persona con la que entablo una conversación está convencida de que se necesita un cambio de mentalidad, de pensar más en el prójimo, de ser más solidarios; todos le dan un gran valor a la familia pero...sin ataduras, sin compromisos a largo plazo...parecería que los únicos vínculos que están dispuestos a seguir conservando es con los hijos.

Nos encerramos cada día más y achicamos el círculo de nuestros afectos y relaciones. El matrimonio ha sido muerto y sepultado por muchos pero aún no estamos en condiciones de transmitir hasta que punto es el principio sobre el cual se edifica la institución familiar.

El matrimonio es la base, la piedra fundamental de la edificación. Y me pregunto ¿qué pasa con un edificio cuando fallan sus cimientos? sencillamente se ve a simple vista la consecuencia, el edificio se derrumba, se cae, se desarma y quizá alguna gente que en ese momento lo habitaba, se muere o queda gravemente herida. ¿Acaso no sucede lo mismo en la familia? ¿acaso no quedan heridos los miembros de la misma ante un divorcio o un fracaso?.

Derrumbada la casa...¿a quién iremos para arreglarla si se puede? y...¿es posible arreglarla o es más fácil tirarla abajo completamente y construir otra? con otras características, con otros materiales...la metáfora me sirve para comparar lo que pasa con un matrimonio que se separa y construye una nueva familia. No dudo que en algunos casos la separación es necesaria por múltiples causas pero, hoy quiero referirme solamente a aquellas que toman la separación a la ligera, como solución inmediata a los problemas y no reflexionan sobre las consecuencias.

Entonces, sin desviarme completamente de lo que quería plantear, me pregunto si a los católicos nos importan las enseñanzas del Evangelio sobre el matrimonio y la familia o simplemente tomamos lo que nos sirve y descartamos el resto. Y me pregunto si la Iglesia que es Madre y Maestra nos acompaña en nuestro caminar y nos enseña el Evangelio.

Y me respondo que no sé; creo que sí, que en parte nos acompaña pero todavía no en la medida que se necesita ni con las herramientas que nos brinda la cultura actual. Seguimos de alguna manera, atados a viejos esquemas de transmisión en la que los protagonistas no tienen participación y se convierten en mejos receptores de contenidos que no les cambia la vida.

Benedicto XVI como en su momento Juan Pablo II y Paulo VI, reconocen el valor y la importancia de la familia, tanto para la Iglesia como para el mundo.

Lamentablemente, por el modo de funcionamiento de las estructuras eclesiales, he comprobado personalmente que lo que se trabaja y pide en las bases, llega hasta las altas autoridades de la Iglesia institucíonal pero, cuando vuelven a bajar en forma de consejos y recomendaciones, difícilmente sean escuchadas por quienes se encuentran en los estadios intermedios, llámese algunos obispos, algunos sacerdotes, algunos laicos y, entre los sacerdotes especialmente, entre aquéllos que son párrocos y tienen una pequeña o grande porción del Pueblo de Dios a su cargo.

Es una empresa muy difícil convencer a los párrocos de la necesidad de una Pastoral Familiar y de una Pastoral Social que, a mi entender son dos ramas básicas de una pastoral orgánica.

La Pastoral Familiar no sería difícil de implementar si no fuera por el excesivo egoísmo de algunos laicos y algunos curas que quieren imponer sus ideas y hacer lo que sea para llenar espacios, sin reflexión, sin el necesario momento de compartir con un equipo lo que nos está pidiendo el Señor.

Hay infinidad de laicos debidamente formados y preparados, realizar trabajos con familias: talleres, grupos de reflexión, atención de situaciones concretas a partir de Consultorías Familiares, trabajo con Adultos Mayores, con Escuelas, etc. a quienes no se les da la oportunidad de participar o se les ponen trabas para ello.

Se necesita más espíritu de comunión en la Iglesia y permitir el desarrollo igualitario de todos sus miembros y, cuando digo igualitario no es que pregone que todos debamos hacer lo mismo ni ocupar lugares de decisión reservados a los cuerpos colegiados sino que me refiero a la necesaria cuota de libertad que debemos tener los laicos para cumplir con nuestra vocación y misión sin falsos pruritos, escuchándonos mutuamente y poniendo como norte el diálogo respetuoso.

También es necesario desarrollar una Pastoral Social en la que la mayor parte de las familias puedan ejercer una misión hacia la sociedad toda que está pasando, en muchos países y en la Argentina mucho más, tantas situaciones de desigualdad y exclusión de niños, jóvenes y adultos que ya no saben a quien ni a dónde ir.

“Ven y verás” (Jn 1, 39), Así decía Jesús a quienes tenían la inquietud de conocerlo. Los que aceptaban ir, acababan quedándose con Él.

No importa el número, no importa nada, sólo que vengan algunos y sean el fermento para aumentar y hacer crecer el Reino de Dios. No vale la excusa de decir que no vale la pena hacer nada en una parroquia porque no va a ir nadie, la parroquia, como nos dice el documento de Aparecida, es el lugar para alimentarse y celebrar pero, la misión concreta está en las periferias, en la calle, en el barrio, en la escuela, en el trabajo, simplemente...en la VIDA!!!

Les pediría a muchos párrocos que nos dejen experimentar ideas nuevas y creativas, que no pongan palos en la rueda, que todo es posible, lo que ellos ven como necesario y prioritario pero también lo que los laicos vemos.
Me gratifica saber que el cuerpo de Cristo es uno pero los miembros muchos y cada uno es necesario y tiene una misión particular que, sumada a la de los demás, la hará comunitaria.

Pongámos como tarea ser ¡Comunicadores de Vida!, en nuestra familia en primer lugar, ayudando y uniéndonos a otras familias que nos ayuden a pensar, a solucionar algún problema concreto, a redescubrir la fe, y tantas cosas más que puede lograr el Espíritu Santo cuando se le deja libre y no se ahogan los dones y carismas que nos regala. Hagamos lo que dijo e hizo Don Bosco, ayudar a formar buenos cristianos y honrados ciudadanos, desde nuestro lugar, familia y/o ámbitos variados donde nos movemos.

Como internet llega a todo el mundo y los que buscamos encontramos lo que nos interesa, les cuento que yo vivo en la Argentina, quizá en otros países estén más despiertos respecto de lo que aquí expongo pero en esta sociedad surcada por la división, la mentira, el desasosiego, la falsedad que se patentiza en la política y en el estado, es urgentísimo revalorizar los vínculos sanos, la verdad, la claridad, los valores y no hay otro ámbito mejor y más idóneo para ello que la familia.


martes, 29 de marzo de 2011

Cultura de la vida y respeto de los derechos familiares


CIUDAD DEL VATICANO, 29 MAR 2011.-Hoy se ha hecho público un mensaje del Santo Padre con ocasión del encuentro de obispos responsables de las comisiones episcopales de familia y vida de América Latina y el Caribe, que se celebra en Bogotá (Colombia) del 28 de marzo al 1 de abril. Encabeza el encuentro el cardenal Ennio Antonelli, Presidente del Consejo Pontificio para la Familia.

"Como ha reiterado la V Conferencia General del Episcopado Latinoamericano y del Caribe -escribe el Papa-, la familia es el valor más querido por los pueblos de esas nobles tierras. Por este motivo, la pastoral familiar tiene un puesto destacado en la acción evangelizadora de cada una de las distintas Iglesias particulares, promoviendo la cultura de la vida y trabajando para que los derechos de las familias sean reconocidos y respetados".

"Se constata con dolor, sin embargo, cómo los hogares sufren cada vez más situaciones adversas provocadas por los rápidos cambios culturales, por la inestabilidad social, por los flujos migratorios, por la pobreza, por programas de educación que banalizan la sexualidad y por falsas ideologías. No podemos quedar indiferentes ante estos retos".

Benedicto XVI asegura a los prelados que "ningún esfuerzo será inútil para fomentar cuanto contribuya a que cada familia, fundada en la unión indisoluble entre un hombre y una mujer, lleve a cabo su misión de ser célula viva de la sociedad, semillero de virtudes, escuela de convivencia constructiva y pacífica, instrumento de concordia y ámbito privilegiado en el que, de forma gozosa y responsable, la vida humana sea acogida y protegida, desde su inicio hasta su fin natural".

"Vale la pena también continuar animando a los padres en su derecho y obligación fundamental de educar a las nuevas generaciones en la fe y en los valores que dignifican la existencia humana".

Tras poner de relieve que la misión continental promovida en Aparecida servirá "para avivar en los amados países latinoamericanos y del Caribe la pastoral matrimonial y familiar", el Papa afirma que "la Iglesia cuenta con los hogares cristianos, llamándolos a ser un verdadero sujeto de evangelización y de apostolado e invitándolos a tomar conciencia de su valiosa misión en el mundo".


Asimismo anima a los participantes en esta reunión a desarrollar "las grandes líneas pastorales marcadas por los episcopados congregados en Aparecida, favoreciendo así que la familia pueda vivir un profundo encuentro con Cristo a través de la escucha de su Palabra, la oración, la vida sacramental y el ejercicio de la caridad. De este modo, se le ayudará a poner en práctica una sólida espiritualidad que propicie en todos sus miembros una decidida aspiración a la santidad, sin miedo a mostrar la belleza de los altos ideales y las exigencias éticas y morales de la vida en Cristo".

"Para promover esto -añade-, es necesario incrementar la formación de todos aquellos que, de una u otra forma, se dedican a la evangelización de las familias. Asimismo, es importante trazar caminos de colaboración con todos los hombres y mujeres de buena voluntad para seguir tutelando intensamente la vida humana, el matrimonio y la familia en toda la región". El Santo Padre concluye expresando su "afecto y solidaridad a todas las familias de América Latina y el Caribe, en particular a aquellas que se hallan en situaciones de dificultad".

Fuente: VIS

martes, 26 de octubre de 2010

Pastoral Familiar, una de las prioridades de la diócesis de Gualeguaychú

Asamblea Diocesana de Gualeguaychú
El pasado 11 de octubre se realizó en las instalaciones del Club Independiente de Gualeguaychú (Entre Ríos), la Asamblea Diocesana que contó con la participación de más de 700 representantes de las diversas comunidades y parroquias de la diócesis.

Con el lema “Sean uno para que el mundo crea”, la Asamblea había sido convocada por el obispo, monseñor Jorge Lozano, el 15 de agosto de 2009 y durante más de un año se trabajó en cada comunidad en torno a un itinerario mediante el método “ver, juzgar y actuar”.

En sus distintas etapas contó siempre con numerosa participación lo que permitió arribar al momento de la Asamblea con un material surgido del análisis e inquietud de toda la diócesis que integra los departamentos Uruguay, Tala, Victoria, Gualeguay, Islas y Gualeguaychú.

La pastoral familiar, la formación permanente, lucha contra las adicciones y la espiritualidad de comunión fueron los ámbitos elegidos para proponer líneas de acción pastoral para los próximos años.

Desafíos

Durante los trabajos de la mañana los asambleístas debatieron sobre los desafíos en los que debería trabajar la Iglesia del sur entrerriano en los próximos años. Y de las veinte propuestas que habían surgido del trabajo previo realizado por las parroquias desde hace un año, se votaron y eligieron cuatro:

- Trabajar en una Pastoral Familiar renovada, que abarque las diferentes situaciones familiares, con acento en la defensa de los valores y el verdadero sentido de la familia.

- Formación permanente de agentes de pastoral, catequistas, catequesis familiar, ministerios, invirtiendo recursos humanos y económicos.

- Fomentar la vivencia de los valores humanos y cristianos para hacer frente a la lucha contra las adicciones y la cultura de la muerte en todas sus formas.

- Fomentar y favorecer una espiritualidad de comunión que mueva a rezar y a trabajar juntos.

Acciones

Durante la tarde, el trabajo en grupos se centró en proponer acciones concretas desde las cuales dar respuesta a los temas elegidos. Las iniciativas fueron recogidas por el Consejo Pastoral Diocesano y, una vez sintetizadas, serán presentadas por el obispo, monseñor Jorge Lozano, en una carta pastoral a fines de noviembre.

Asumir juntos esta tarea a la que el Señor nos invita

La asamblea concluyó con la misa presidida por el obispo y concelebrada por los sacerdotes presentes.

En la homilía, el pastor diocesano destacó la importancia de este encuentro “que quiso ayudarnos a reflexionar mirando nuestra Iglesia en cada comunidad, mirando nuestra Iglesia diocesana, escuchando la voz del Señor en su Palabra y en el magisterio y viendo de qué manera también hoy somos llamados en el amor para misionar, para evangelizar”.

Expresó que “estos desafíos que hemos trabajado serán uno de los caminos que tendremos en la diócesis para, juntos, servir al Señor” y “para, juntos como Iglesia, asumir esta tarea a la que el Señor nos invita hoy”.

Fuente: Aica 

lunes, 11 de octubre de 2010

Octubre, "Mes de la Familia"


En Octubre celebramos el Mes de la Familia. Estamos ante una institución que hace al nivel de vida de la sociedad. Es más, viendo el lugar y valoración que la familia ocupa en una comunidad podemos conocer su presente, pero sobre todo intuir su futuro.

Si bien al hablar de la familia es común referirse a nuestras raíces, sin embargo ella tiene mucho de profecía. No se trata sólo de un presente que mira al pasado, sino más bien, de un presente que anticipa y orienta el futuro. La auténtica novedad en la vida del hombre no es lo novedoso o el cambio por si mismo, sino la recreación de lo bueno que ya existe. En este sentido la renovada opción por la familia fortalece la vida y la esperanza de una sociedad. Acercarnos a ella merece una actitud de respeto por su riqueza y futuro en la vida del hombre.

Esto nos ayuda a comprender el significado de una serie de frases con las que se ha querido expresar el sentido de la familia. Así, se la llamó “santuario de la vida”, por ser el ámbito natural del nacimiento y su primer cuidado. Lugar “donde se fragua el futuro de la humanidad”, subrayando su importancia en la vida de la sociedad. Otra, no duda en considerarla como un “bien o patrimonio de la humanidad”, para expresar su riqueza y comprometer la responsabilidad política en su acompañamiento.

No se trata, como vemos, de un hecho privado sino público. Uno de los ejes más importantes del ordenamiento jurídico es, precisamente, el Derecho de Familia. Creo, por ello, que al hablar de las tan necesarias políticas de estado, como proyectos que den sustento en el tiempo al desarrollo del país, un lugar destacado le correspondería a la Familia. Esto, lamentablemente, no siempre es así.

Estas características de la familia nacen de la misma naturaleza del hombre en su condición de varón y mujer, es decir, de su diversidad y complementariedad sexual. Si bien el concepto de familia es más amplio que el de matrimonio, no se puede negar su relación.

Hablar de la familia fundada sobre el matrimonio, no es limitarla, sino reconocer el significado de la condición humana. Hablar de matrimonio, en cambio, para referirse a una unión homosexual es desconocer, precisamente, esa nota de diversidad que le es propia. Distinguir no es discriminar, sino definir una realidad. Para la Iglesia el matrimonio seguirá siendo la “unión estable de un hombre y una mujer”, única base del sacramento.

Esta realidad de la familia debe hacer tomar conciencia, en primer lugar, a los mismos esposos del valor y su belleza, como de sus dimensiones humanas y espirituales. “Familia sé lo que eres” era el llamado que Juan Pablo II les hacía. La mejor defensa de la familia está en el testimonio de sus miembros, y en él incluiría, también a los hijos. Ellos no son sólo destinatarios del amor y cuidado de sus padres, sino protagonistas de una realidad que los involucra.

La familia es una escuela difícil de definir por un programa, pero sin ella no hay programa posible de educación. Hay un elemento que es propio de la fe y que les quiero trasmitir, me refiero a la oración. Una familia que reza se mantiene unida decimos, esta afirmación es fruto de la experiencia.

Queridas familias, reciban de su Obispo junto a mi afecto y oraciones, mi bendición en el Señor y Nuestra Madre de Guadalupe.

Texto del micro radial de monseñor José María Arancedo, arzobispo de Santa Fe de la Vera Cruz, emitido por LT 9 (2 de octubre de 2010)

miércoles, 16 de junio de 2010

"Un Camino en la Pastoral Familiar"- Revista

La tecnología nos acerca, antes era impensado tener a mano tantas herramientas útiles para consultar. La revista "Un camino en la Pastoral Familiar" es una publicación de la Arquidiócesis de Buenos Aires.

Para quienes no estén muy familiarizados con el uso de estas herramientas, bien vale una breve explicación.

. Clickear sobre la imagen y se ampliará.
. En la parte superior se encontrarán una serie de iconos, clickear sobre el que dice pantalla completa y a partir de allí, en los extremos laterales se verán unas flechas que permiten pasar las páginas, avanzar o retroceder.

Espero puedan utilizarla sin inconvenientes y disfruten del material que contiene, educativo y formativo, especialmente para padres.

viernes, 28 de mayo de 2010

Formación para el matrimonio


Entrevista realizada por

Pablo J. Ginés


"Para la Primera Comunión nos formamos 2 años, y para casarse ¿sólo un fin de semana?"

José Pedro Manglano, autor de "El libro del matrimonio", pide más formación para esta opción radical

José Pedro Manglano, filósofo, teólogo y autor de unos 20 libros, está teniendo un éxito notable en las librerías religiosas con «El libro del matrimonio» (Planeta Testimonio). Ya antes publicó "Construir el amor", sobre este tema. En el libro, un personaje, Pipa (que tiene web propia: www.pipa.manglano.org) se hace preguntas sobre el amor y el compromiso. Haciendo ficticias entrevistas a parejas emblemáticas (el aviador Saint-Exupéry y su esposa Consuelo; o Balduino y Fabiola, o personajes de la antigüedad) Pipa va adentrándose en el sentido de esta institución. Hemos querido hablar con el autor del presente y futuro del matrimonio.

- Un estudio reciente de la Fundación SantaMaría afirmaba que un 25% de españoles considera idóneo convivir y luego casarse por la Iglesia. ¿Qué dice a eso la Iglesia y la sociología?

- La Iglesia ve que la cohabitación prematrimonial es desaconsejable. Toda expresión de amor debe reflejar lo que vives. Decir "soy novio" es distinto que decir "soy una persona casada". No es coherente que quien no esté casado viva como un casado y se exprese como un casado. Además, la sociología ha mostrado que cohabitar hace más frágil la relación. En Inglaterra, el 40% de los hombres divorciados antes había cohabitado. Cohabitar es "querer probar" pero... ¿prueba una madre a su hija? No, la ama incondicionalmente. Y así debe amar un esposo, no poner a prueba. Una vez casados, los problemas se resuelven con amor, conversación, y ajustando el tú y el yo.

- Los judíos llevaban siglos divorciándose cuando Jesucristo proclamó la abolición del divorcio. En nuestra cultura, ¿el divorcio está aquí para quedarse?

- Creo que sí, que se quedará, pero también creo que en la Iglesia católica nunca aceptaremos el divorcio. El matrimonio cristiano ha de ser indisoluble, porque refleja, como un icono, la unión de Cristo con la Iglesia, que es incondicional, indisoluble.

- En el libro explica usted que el matrimonio no es un contrato, sino una alianza.

- Sí, porque un contrato se puede disolver de común acuerdo, pero el matrimonio no, aunque otorgue derechos y deberes. En el siglo XI algunos juristas empezaron a llamar "contrato" al matrimonio, pero era inexacto. Es una alianza, como la de Dios con los hombres, expresada con ritos y gestos sagrados. Los esposos se entregan el uno al otro. No se intercambian servicios ni cosas, sino que se intercambian personas: por eso es alianza, y no contrato.

- Juan Pablo II pedía "una nueva creatividad para el bien". Veamos algunas propuestas. ¿Deberían ser obligatorios los cursos prematrimoniales de, digamos, 6 meses, para quien quiera casarse por la Iglesia?

- No sé si 6 meses o 4 meses, pero en Occidente es fundamental dar formación para el matrimonio. Un curso de un fin de semana es insuficiente. Incluso para la Primera Comunión exigimos 2 años. En el Reino Unido, el Center for Social Justice, del Partido Conservador británico, pide más apoyo a la formación prematrimonial, porque ahorra costes al Estado. También habría que fomentar más los centros de reconciliación para parejas en crisis.

- Hay quien habla de prevenir la "siniestralidad familiar"

- Claro, pero para eso hay que empezar teniendo claro que hay un modelo de familia deseable, estable, que se debe fomentar y proteger. En Estados Unidos y Reino Unido ya lo ven, pero en España aún estamos reinventando el matrimonio.

- Más ideas creativas: ¿no podría la Iglesia exigir una figura civil legal, el "matrimonio no divorciable"? Quizá convalidando el matrimonio de otros países sin divorcio, como Malta, o la Santa Sede, igual que se convalidan títulos universitarios...

- En Francia tienen los PACS, "pactos de convivencia solidaria", que valen para parejas homosexuales, parientes o amigos que conviven, etc... Está bien, en el sentido de que tiene más sensibilidad jurídica, es una unión disoluble, sin requisitos. Es normal que el derecho regule distintas formas de convivencia con distintas fórmulas. Dicho esto, creo que los cristianos han de cambiar la sociedad desde el ejemplo de sus vidas, más que cambiando las leyes. Los cristianos han de dar ejemplo del matrimonio cristiano, mostrar que es hermoso. Eso es mejor, quizá, que crear por ley civil un matrimonio no disoluble.

-¿Seducir con el ejemplo?

- Es que, de hecho, los jóvenes siguen teniendo el matrimonio para toda la vida como su ideal. Ven a parejas de ancianos de 90 años tomados de la mano y les gustaría imitarles, mientras que nadie quiere imitar a los que van por su tercer divorcio. Tertuliano decía que el cristianismo no es osa de persuasión, sino de grandeza.

- Muchas parejas dicen el "sí" en la Iglesia pensando en aplicar la contracepción, o sin aceptar de verdad educar en la fe a los hijos... ¿No serán nulos la mayoría de los matrimonios católicos?

- Es un riesgo. Se supone que el párroco garantiza que se cumplen los requisitos. Aunque desde 1930 los protestantes aceptan la anticoncepción, la Iglesia católica nunca lo hará, porque banaliza el sexo y torpedea esa fábrica de amor que es el matrimonio. El amor sigue la lógica de la donación absoluta, y eso incluye estar abierto a la vida. La Iglesia católica se ha quedado sola en esta propuesta radical porque es la especialista en amor, y pone a la persona por encima del impulso sexual. Esto no podemos explicarlo dando teoría, sino mostrando nuestro modo de vida. Por eso en mi libro doy tantos ejemplos de parejas reales.



Fuente: Forum Libertas

sábado, 16 de enero de 2010

Por una Pastoral Familiar misionera


Un nuevo año ha comenzado y en lo referente a la Pastoral Familiar, parecería ser que va a ser un año productivo. En realidad espero realmente que lo sea, que la Iglesia se aboque a la realización de una verdadera Pastoral de conjunto que centre su interés en la familia y en el bien común, dos realidades que son clave para el sano desarrollo de la Sociedad y de la Iglesia.

Como en este momento no estoy muy informada sobre estos temas,-ya que cuando un agente de pastoral se aleja por algún motivo de su misión es como si nunca hubiera participado porque todo se renueva y cambia-, busqué hasta encontrar esta Carta Pastoral de los Obispos de Argentina que me pareció muy esperanzador, una Pastoral que priorice la Pastoral Familiar y la Doctrina Social de la Iglesia, dos acciones pastorales básicas para el tema que nos preocupa y ocupa, la familia y su rol como constructora de la Sociedad.

En este link se puede ver el documento completo:

http://www.isca.org.ar/images/mail/99-cartapastoral.pdf

Entre otras acciones destacadas, en este punto se encuentra lo anteriormente mencionado.

c) Promover el compromiso misionero hacia una sociedad justa y responsable. Pastoral Familiar y Doctrina Social de la Iglesia.

35. Los obispos en Argentina hemos decidido también tener el Bicentenario (2010 – 2016) como meta y objetivo evangelizador. La Misión Continental en Argentina no puede estar separada de este acontecimiento, teniendo en cuenta que su celebración se da en un espacio de tiempo de 6 años. Esto permite trabajar desde la Doctrina Social de la Iglesia en un camino formativo y de compromiso con la construcción de la sociedad y en especial poniendo énfasis en la pastoral familiar y educativa, como se prioriza en Navega mar adentro (NMA 97; HB 32).

viernes, 28 de agosto de 2009

La tarea social de la familia


Por: Javier Úbeda Ibáñez

Quizá el acento más original de la enseñanza de Juan Pablo II, a este respecto, sea el haber mostrado que la función social de la familia no es un añadido, sino algo que desarrolla, sobre todo, por cuanto es: la familia posee vínculos vitales y orgánicos con la sociedad, porque es su fundamento y la alimenta continuamente con su servicio a la vida: de la familia, en efecto, nacen los ciudadanos y en ella encuentran la primera escuela de las virtudes sociales, alma de la vida y del desarrollo de la sociedad misma (Familiaris Consortio, n. 42,3).

De ahí que la primera y fundamental aportación de la familia a la sociedad sea la misma experiencia de comunión y participación que debe caracterizar su vida cotidiana. Por tanto, sólo con ser lo que debe ser, la familia se constituye en la primera y más eficaz escuela de sociabilidad, precisamente por la espontánea gratuidad de las relaciones entre sus miembros, hecha de acogida cordial, disponibilidad desinteresada, servicio generoso, solidaridad profunda (n. 43,1-3).

La sociedad y el Estado deben servir a la familia, ayudándole a cumplir su función, y no intentando absorber su insustituible competencia. Tienen la obligación de atenerse al principio de subsidiariedad, promoviendo al máximo la iniciativa responsable de las familias. A este propósito, la exhortación apostólica Familiaris Consortio insiste en dos puntos:

a) las familias no deben confiar pasivamente en que, por su indispensable misión, serán de hecho ayudadas. La historia demuestra que, a menudo, no ocurre así. Conviene que se conviertan en protagonistas de la política familiar, asumiéndose la responsabilidad de transformar la sociedad (n. 44,5).

b) por otra parte, conviene que sean reconocidos sus derechos de modo formal: derecho a fundar la familia y a ejercitar la propia responsabilidad en la transmisión de la vida; derecho a la protección de la intimidad de la vida conyugal y de la estabilidad del vínculo; derecho a educar a los hijos según sus propias creencias; y los diversos derechos de tipo económico-social, como a la habitación, a la seguridad, a la moralidad pública, a la asociación, etc. (n. 46).

jueves, 2 de julio de 2009

La Iglesia y la nulidad matrimonial


Existe entre los cristianos la idea de que la Iglesia puede anular un matrimonio pero no es realmente así. Lo que realmente debemos tener en cuenta es que no todos los que se han casado por la Iglesia han constituido un matrimonio o, dicho más sencillamente, hay casamientos que no son matrimonios; el tema es tener claro la diferencia entre estas dos realidades.

El matrimonio es una alianza

El Matrimonio es una alianza que une a un hombre y una mujer que dicen amarse y deciden que Dios bendiga ese amor para constituir un hogar cristiano y educar a sus hijos en la fe.

El Matrimonio une entonces a los esposos con un vínculo para toda la vida y nada ni nadie puede romper esa alianza. Pero la palabra "Matrimonio" se puede usar cuando la unión entre los esposos cumple ciertas condiciones.

En primer lugar el matrimonio es una relación que puede compararse con un contrato en el cual las dos partes cumplen las condiciones necesarias para que ese contrato sea válido y entre en vigencia.

En el caso del Matrimonio cristiano, los esposos se unen por ese contrato y por la relación que Dios ha creado para sellar sus promesas. El matrimonio así constituido no puede ser roto porque los contrayentes se han prometido fidelidad para toda la vida y el garante de esa unión es Dios.

Pero sucede que en algunas oportunidades, las condiciones previas no se cumplen porque alguna de las partes miente por ejemplo, sobre algo importante. Cuando ésto sucede el contrato es nulo, no existe.

De ahí que declarar nulo un matrimonio es reconocer que la unión nunca entró en vigencia porque algunos elementos necesarios para su validez, estuvieron ausentes e invalidaron el matrimonio desde el comienzo impidiendo que ese compromiso fuera sellado por Dios.

Las personas que han obtenido un Decreto de nulidad pueden casarse por Iglesia pero, si no se han hecho los trámites de divorcio civil, para la ley seguirán casados.

¿Quiere decir entonces que la nulidad matrimonial equivaldría al divorcio?, aquí es donde surge la confusión y no sabemos dar las razones correspondientes; una cosa es el divorcio y otra la nulidad.

Un decreto de divorcio deja sin efecto el matrimonio civil mientras que, un decreto de nulidad es una declaración según la cual, a pesar de las apariencias y pese a la buena fe de lo cónyuges, nunca han estado realmente casados.

La Iglesia no otorga decretos de divorcio de matrimonios que han sido celebrados válidamente sino que, en algunos casos declara que ese matrimonio es nulo, es decir, que nunca existió.

Las causas por las cuales la Iglesia puede declarar nulo un matrimonio son varias.
En primer lugar hay que tener claro que la Iglesia, así como cualquier Estado, tiene sus leyes sobre el matrimonio y luego analizar cuáles son las causas por las cuales la Iglesia declara nulo un matrimonio religioso o, mejor dicho, afirma que nunca existió tal matrimonio.

Algunas de las causas son las siguientes:

Ciertos casos de impotencia sexual que impidan llevar a cabo la relación física
La existencia de un matrimonio anterior de alguno de los dos cuando el cónyuge anterior está aún con vida.
La diferencia religiosa cuando uno de los dos no es católico, a menos que el Obispo les de la dispensa especial para celebrar el matrimonio religioso.
Ser sacerdote, diácono, obispo, religiosa, a menos que se obtenga un permiso especial del Papa.
La consanguinidad: los matrimonios entre parientes cercanos necesitan un permiso del Obispo, permiso que en ningún caso se da para el matrimonio entre hermanos.

Existen otras causas que pueden llevar a la conclusión que un matrimonio es nulo pero, éstas son las principales.
El matrimonio cristiano es un sacramento

Conviene también tener muy claro que en el matrimonio, a diferencia de otros sacramentos, no es el sacerdote el que casa a la pareja, sino que éste es simplemente un testigo que representa a toda la comunidad.

Lo que realiza el vínculo indisoluble entre los esposos es el consentimiento dado por ellos mismos, su compromiso mutuo pero, si uno de los esposos no es libre cuando da el "sí", o lo hace coartado por alguna razón o engañando a la otra persona, el compromiso es inválido.

Nadie puede ser forzado a casarse contra su voluntad o por presiones porque el matrimonio así constituido es inválido, como también lo es si uno de los novios disimula o miente sobre alguna situación personal que, de haberse sabido con anterioridad a la celebración hubiese modificado la relación, por ejemplo si uno de los novios es homosexual y esconde su condición a su futuro cónyuge al momento de casarse.

La intención de no ser fiel, o si se desea solamente un Matrimonio de prueba o tiene la clara intención de abandonar a su cónyuge cuando le parezca o negarse a tener hijos, son otras de las causas que invalidan un matrimonio.De todo ésto se deduce que solamente se puede dictar un Decreto de nulidad cuando se ha probado suficientemente que el matrimonio era de hecho inválido por una razón reconocida por las leyes de la Iglesia.

Para ésto, la Iglesia tiene sus Tribunales Eclesiásticos en todo el mundo, a los cuales acuden los solicitantes de nulidad para presentar su caso. Allí el Tribunal pregunta al otro esposo si está de acuerdo en iniciar un proceso bajo la causa requerida, las cuales deben ser debida y estrictamente probadas por todos los profesionales ( como psicólogos y médicos) que generalmente intervienen en la causa.

Al Tribunal Eclesiástico no le compete ni le interesa determinar quién tiene la razón y quién no, ni declarar culpables o inocentes, sino que, partiendo de una prueba, demostrar si existe una causa clara que determine que el matrimonio no fue válido.

Los esposos por separado deberán declarar ante el Tribunal y también los testigos que cada uno de ellos presente; el interrogatorio lo hace una sola persona cuya intención es ayudar. Se interrogará a cada testigo por separado, a menudo en lugares y días distintos para al fin, luego de estudiar el caso con la profundidad necesaria, el juez pueda dictar sentencia munido de un informe escrito que describe las pruebas declarando o no la nulidad del matrimonio.

Mucha gente piensa que un Decreto de Nulidad puede comprarse pero no es así, una persona que dispone de mucho dinero no tiene prioridad ni en el tiempo ni en el modo de llegar a él porque a nadie se le niega un Decreto de nulidad porque sea incapaz de pagar; se les pide sí, un pago a los que pueden hacerlo pero, si una persona no puede pagar dicha suma, se le pide menos y si no puede pagar nada, no se le pide nada.

El momento de presentarse al Tribunal para pedir la nulidad es un momento muy duro porque significa que se debe reconocer el fracaso de un matrimonio, cada cual sabrá cuándo hacerlo.
Conclusiones:

La conclusión a la que por lógica debemos llegar es que se necesita redescubrir que el tiempo del noviazgo es sumamente importante, es el tiempo de conocerse e ir tratando todos esos temas que quizá muchas veces no se conversan siquiera para luego no encontrarse con una sorpresa.

El noviazgo, además de ser el tiempo del romance, también es el tiempo de imaginar cómo será la vida de casados, cuántos hijos se desea tener, cómo se planificará la familia, descubrir si hay engaños o infidelidades entre los novios, la manera de tratarse uno al otro, y también si llegarán al matrimonio religioso con la convicción de sellar la alianza de amor para toda la vida o por simplemente por responder a convenciones sociales que nada tienen que ver con la fe.

Si un varón y una mujer no están plenamente convencidos o no tienen la fe suficiente como para reconocer que están dando un sí ante Dios, quizá sería mucho más aceptable que se casaran por civil y cuando estén realmente convencidos lo hagan por Iglesia.

Por su parte los agentes de pastoral encargados de los encuentros o cursos prematrimoniales, deberán estar bien formados e informados para transmitir a los novios la totalidad de las cuestiones que giran en torno de un futuro matrimonio y ponerse alservicio de los futuros esposos en caso de que necesiten orientación o ayuda espiritual.

viernes, 22 de mayo de 2009

Estructura básica de un Secretariado Diocesano de Pastoral Familiar

En muchos lugares, aún no hay una clara idea de cómo organizar y coordinar la Pastoral Familiar a través de un Secretariado Diocesano. Se piensan acciones y se realizan innumerables encuentros y reuniones para tratar de entender cómo ponerla en práctica.
En algunas diócesis eso no sucede y el resultado lo encontramos en esta estructura diocesana del de Tucumán,(Argentina) que puede servir de modelo para otras diócesis, siempre adaptando los contenidos a las prioridades pastorales de las mismas.




(Click en la imagen para ampliar)

jueves, 21 de mayo de 2009

Pastoral Familiar

Reflexionan sobre la realidad familiar y la nueva evangelización en Buenos Aires

Los días 15, 16 y 17 de mayo se realizó en la ciudad de Buenos Aires, en la Casa de Retiros de las Obras Misionales Pontificias, la Junta Nacional de Pastoral Familiar, de la que participaron representantes de 20 diócesis y 7 movimientos nacionales, y también un matrimonio en representación del Uruguay.

Acompañaron el encuentro tres obispos que integran la Comisión Episcopal del Apostolado Laico y Pastoral Familiar: Gustavo Help (Venado Tuerto), Oscar Ojea (auxiliar de Buenos Aires) y Pedro Laxague (auxiliar de Bahía Blanca).

Además estuvieron presentes 3 sacerdotes y 79 servidores de esa Pastoral. Divididos por regiones pastorales, los participantes reflexionaron sobre la realidad familiar y la nueva evangelización.

Conclusiones

Las conclusiones se orientaron hacia una pastoral del vínculo y de los vínculos, desde la relación personal y testimonial.

Fuente: Aica

sábado, 16 de mayo de 2009

La amistad en las redes sociales, una mirada desde la fe cristiana




En este texto hacemos un breve comentarios a algunos temas señalados por el Papa Benedicto XVI en el Mensaje para la XLIII Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales.

“El concepto de amistad ha tenido un nuevo auge en el vocabulario de las redes sociales digitales que han surgido en los últimos años” .

Precisamente, en el top de palabras buscadas en Internet están las redes sociales. Éstas funcionan en un sitio web que permite a las personas inscribirse gratuitamente y mostrar su perfil, gustos, historia, capacidades y cualidades; además compartir fotos, música, comentarios; y entre otras funciones. Así, podemos decir que la red social en Internet es una proyección de vida social de la vida cotidiana; pero aquí los amigos de mis amigos se pueden sumar a mi red personal.

En América Latina entre las redes sociales más buscadas y usadas son Hi5 y Facebook, pero existen redes asociadas a Microsoft como la de Hotmail o Windows Live; a Google como Orkut y tantas otras como My Space, Flick, bebo, Tuenti y Sonico.

En la redes sociales muchos han tratado de ver una comprobación de la teoría de los “seis grados de separación”, que apareció por primera vez como ensayo de un escritor húngaro en 1929. La teoría intenta demostrar que cualquier persona podría contactarse con otra de cualquier lugar del mundo sin necesidad de más de seis intermediarios.

Así, vemos como las posibilidades de conocer más personas de diversas latitudes se ha hecho más fácil a través de estos nuevos servicios. Pero con todos estos avances que multiplican las posibilidades de interrelacionarse; también se corre riegos de banalizar “el concepto y la experiencia de amistad”; y pueden llevar necesariamente a un deterioro de la disponibilidad para el otro.

El reto para la juventud y los usuarios de estos medios está en no plantear oposición entre amistades online y las personas cercanas de la vida cotidiana como los vecinos, los del trabajo, los de la escuela y especialmente con cada miembro de la propia familia; pues en ambos campos la amistad auténtica exige compromiso, dedicación, disponibilidad de tiempo y servicio, diálogo y espacio para el encuentro cordial y fraterno.

El mensaje destaca que la obsesión en el uso del medio tecnológico puede traer como consecuencia que la persona se aísle, interrumpiendo su interacción social real. Esto termina por alterar también los ritmos de reposo, de silencio y de reflexión necesarios para un sano desarrollo humano”; también tan necesarios para el encuentro profundo con el otro y con Dios.

El primer contacto y el sostenimiento de la amistad

Dice el mensaje sobre la amistad: “Este concepto es una de las más nobles conquistas de la cultura humana. En nuestras amistades, y a través de ellas, crecemos y nos desarrollamos como seres humanos. Precisamente por eso, siempre se ha considerado la verdadera amistad como una de las riquezas más grandes que puede tener el ser humano” .

En el mensaje del año 2002 para la Jornada Mundial de las Comunicaciones, Juan Pablo II nos da luces acerca del buen uso de Internet: “Sobre todo, al proporcionar información y suscitar interés, hace posible un encuentro inicial con el mensaje cristiano, especialmente entre los jóvenes; Internet puede servir para ponerse en contacto por primera vez, para pasar del mundo virtual del ciberespacio al mundo real de la comunidad cristiana” Y como segundo elemento importante resalta: “En una etapa posterior, Internet también puede facilitar el tipo de seguimiento que requiere la evangelización. Especialmente en una cultura que carece de bases firmes, la vida cristiana requiere una instrucción y una catequesis continuas, y esta es tal vez el área en que Internet puede brindar una excelente ayuda….

” Resalta este mensaje: “Internet no puede suplir nunca la profunda experiencia de Dios que sólo puede brindar la vida litúrgica y sacramental de la Iglesia”.

Todos buscamos tener y conservar amigos del alma y para encontrar estos amigos, hay que pasar del ciberespacio al encuentro real; sin encuentro real no hay verdadera amistad. De qué vale tantos contactos en el messenger, en el hi5 o facebook, si en el fondo el corazón está vacío; hay que dar el salto al compromiso con el otro, sostener a los amigos, animarlos a “desarrollar sus capacidades y talentos” .

Un espacio para todos

Por último es importante señalar que este instrumento tiene muchas ventajas para la comunicación y socialización humana, sin embargo, se percibe que el ambiente tecnológico está caracterizado no solo por un tipo de pobreza material.

Dice el mensaje: “se ha de procurar que el mundo digital en el que se crean esas redes sea realmente accesible a todos. Sería un grave daño para el futuro de la humanidad si los nuevos instrumentos de comunicación, que permiten compartir saber e información de modo más veloz y eficaz, no fueran accesibles a quienes ya están social y económicamente marginados, o si contribuyeran tan sólo a acrecentar la distancia que separa a los pobres de las nuevas redes que se desarrollan al servicio de la información y la socialización humana” .

La accesibilidad y el estar on-line, cada vez es menos un asunto de ricos o de pobres, pues muchísimas personas tienen la posibilidad de usar estas herramientas.

La tecnología móvil es donde más se han reducido las distancias. Si bien, existe una pobreza real; el problema de la pobreza no se soluciona, teniendo un celular o acceso a Internet; la gran pobreza es interior y moral en este campo tecnológico; al usar de estos medios se cree que esta ausente la moral; y hay una perdida fáctica de conciencia sobre el bien; que trae también entre otras consecuencias que el contacto inicial no llegue a ser una amistad sólida; el uso de Internet urge la vivencia de valores sólidos y profundos; especialmente urgente de ser enseñados y vividos por los jóvenes que están comenzando a construir sus vidas.

Notas

1. S.S. Benedicto XVI, Mensaje para la XLIII Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales, 24 de mayo de 2009.
2. Fuente: Google Insights for Search.
3. Fuente: Google Insights for Search.
4. Fuente: Alexa the Web Information Company.
5. Frigyes Karinthy propuso la teoría en una corta historia llamada Chains.
6. S.S. Benedicto XVI, Mensaje para la XLIII Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales, 24 de mayo de 2009.
7. S.S. Benedicto XVI, Mensaje para la XLIII Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales, 24 de mayo de 2009.
8. S.S. Benedicto XVI, Mensaje para la XLIII Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales, 24 de mayo de 2009.
9. S.S. Juan Pablo II, Mensaje de las Comunicaciones Sociales, 24 de enero de 2002.
10. Mensaje de S.S. Juan Pablo II para la XXXVI Jornada Mundial de las Comunicaciones SocialesVaticano, 24 de enero de 2002
11. S.S. Benedicto XVI, Mensaje para la XLIII Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales, 24 de mayo de 2009.
12. S.S. Benedicto XVI, Mensaje para la XLIII Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales, 24 de mayo de 2009.

Fuente: VE Multimedios

martes, 12 de mayo de 2009

Apoyo a las familias


El Consejo para la Familia coordinará y potenciará experiencias de pastoral familiar

El Consejo Pontificio para la Familia se propone potenciar y coordinar experiencias pastorales a favor de las familias entre las diócesis, y promover investigaciones que den a conocer los beneficios de las familias bien constituidas y los perjuicios de las desintegradas.

Así lo reveló su presidente, el cardenal Ennio Antonelli, en una conferencia sobre la familia y su misión educadora que pronunció el 7 de mayo en el Seminario Conciliar de Barcelona.

El cardenal explicó que el dicasterio vaticano trabajará, en colaboración con las conferencias episcopales, "para sensibilizar a la opinión pública a favor de una política favorable a las familias para que el lenguaje de los hechos se imponga al de las ideologías", según un comunicado emitido hoy por la oficina de información del arzobispado de Barcelona.

El cardenal propuso algunos elementos pastorales para ayudar a las familias, como la creación de grupos de matrimonios en las parroquias dirigidos por matrimonios bien preparados, la potenciación de los movimientos de espiritualidad y el compromiso de las familias en asociaciones de tipo social.

También propuso que la preparación al matrimonio se plantee como un itinerario que empieza cuando la pareja ya habla de unir definitivamente sus vidas.

Dijo que "hay que ayudarles a descubrir lo que es la vida cristiana, sus actitudes, la relación con Jesucristo y con la Iglesia, actitudes ante el dinero y la sexualidad, el perdón, el espíritu de sacrificio y la importancia de la oración", según el comunicado.

También destacó la importancia de "promover encuentros de familias, de diálogo, de oración, de amistad, encuentros que abran el círculo familiar cerrado".

Según el cardenal, la familia actual es débil, a causa de tendencias culturales desfavorables a ella y a la dignidad de la persona humana, como el relativismo, el subjetivismo, el utilitarismo, el individualismo y el descrédito de la familia como una comunidad de personas.

También por la debilidad de las convicciones religiosas por parte de los padres, la poca valoración de la prioridad de la misión educativa por la falta de la presencia de la figura paterna, la ausencia de la madre en el hogar, el relativismo ético y religioso, traumas familiares causados por separaciones y divorcios, etcétera.

Para el cardenal, estas carencias familiares en la misión educadora comportan que los hijos crezcan sin profundas convicciones religiosas y sus ideales sean superficiales y sin contenido espiritual.

Se trata, dijo el cardenal utilizando una expresión del Papa Benedicto XVI, de una "emergencia educativa" en el interior de la familia.

El presidente del Pontificio Consejo para la Familia recordó que la familia debe ser el lugar donde se desarrolla la vocación al amor, lugar del descubrimiento del otro, de comunión y de solidaridad, de valoración de las personas y de sus diferencias, de descubrimiento de la vocación al matrimonio y de descubrimiento de la identidad sexual.

Debe ser también, dijo, el lugar de procreación y educación en la confianza y en el amor, que va más allá de la enseñanza teórica, el lugar en el que se aprende a ser.

Patricia Navas
Fuente: Zenit

miércoles, 29 de abril de 2009

Educación sexual, una cuestión de valores


La tasa de fecundidad adolescente precoz se triplicó en la Argentina en los últimos 40 años: más de 3 mil bebés nacen anualmente de chicas de entre 10 y 14 años y hay 900 mil madres niñas en todo el territorio nacional, según estadísticas del Ministerio de Salud de la Nación. Es decir, 3 de cada 20 argentinos son hijos de madres adolescentes. Leer más

sábado, 31 de enero de 2009

Nulidades matrimoniales e inmadurez psíquica


El Papa pide mayor atención en las nulidades matrimoniales por inmadurez psíquica en la audiencia a los miembros del Tribunal de la Rota Romana

CIUDAD DEL VATICANO, jueves 29 de enero de 2009 (ZENIT.org).- Recibiendo este jueves por la mañana en audiencia a los miembros del Tribunal de la Rota Romana, con ocasión de la solemne inauguración del Año judicial, Benedicto XVI ha advertido contra el peligroso aumento de las declaraciones del nulidad matrimonial con el pretexto de la inmadurez psíquica.

En su reflexión, el Pontífice hizo referencia a dos discursos pronunciados por Juan Pablo II sobre esta cuestión (5 de febrero de 1987 y 25 de enero de 1988), constatando la “gran actualidad” de este problema y la necesidad de que el juez acuda a la ayuda de peritos a la hora de comprobar la existencia de una incapacidad real.

Es necesario, explicó, preservar a la comunidad eclesial “del escándalo de ver destruido en la práctica el valor del matrimonio cristiano por la multiplicación exagerada y casi automático de las declaraciones de nulidad, en caso de fracaso del matrimonio, con el pretexto de cierta inmadurez o debilidad psíquica del contrayente”.

A propósito de esto, el Papa ha exhortado a los agentes del derecho a “tratar las causas con la debida profundidad que requiere el ministerio de verdad y de caridad que es propio de la Rota Romana”, recordando la importante distinción “entre una madurez psíquica que sería el punto de llegada del desarrollo humano, y la madurez canónica, que es en cambio el punto mínimo de partida para la validez del matrimonio”.

El Pontífice puso el acento en la diferencia entre “incapacidad” y “dificultad” – en cuanto que sólo la primera hace nulo un matrimonio–; “entre la dimensión canónica de la normalidad, que inspirándose en la visión integral de la persona humana, comprende también formas moderadas de dificultad psicológica, y la dimensión clínica que excluye del concepto de normalidad toda limitación de la madurez y toda forma de psicopatología”.

El Santo Padre ha llamado por tanto a discernir “entre la capacidad mínima, suficiente para un válido consenso, y la capacidad idealizada de una madurez plena en orden a una vida conyugal feliz”.

El concepto de “incapacidad”

Entre las diversas causas de nulidad por innmadurez psíquica, se incluyen todas aquellas causas que pueden haber comprometido en uno de los dos cónyuges la capacidad consensual para asumir y cumplir las obligaciones fundamentales del matrimonio.

En estos casos entran: la falta de suficiente uso de razón, en el que el sujeto que presenta una grave alteración de las facultades psíquicas no es consciente de su propio estado y no puede autodeterminarse libremente; o también el llamado “defecto de discreción de juicio” en el que el sujeto, es consciente de su estado y no pierde la racionalidad necesaria, como las formas graves de neurosis y de psicopatías.

La incapacidad de asumir y cumplir las obligaciones esenciales del matrimonio puede ser también provocada por toxicodependencia o alcoholismo, o también ser producto de perversiones o afecciones de carácter sexual.

Las definiciones que ofrecen los canonistas de los disturbios de la personalidad se acercan a las formuladas en las ediciones del Manual Estadístico y Diagnóstico de las Enfermedades Mentales, elaborado por la Sociedad Americana de Psiquiatría (DSM).

El DSM las subdivide fundamentalmente en tres grupos: extraño-excéntrico (disturbios paranoides, esquizoides y esquizotípicos de la personalidad); amplificativo-emotivo (disturbios antisociales, borderline, histriónico y narcisista); ansioso-miedoso (disturbios de personalidad evasiva, dependiente y obsesivo-compulsiva). A estos tres grupos se añade una categoría residual, denominada disturbios de la personalidad no especificados o “mixta”.

Con todo, la cuestión de la naturaleza psicopatológica de los disturbios de la personalidad es relevante desde el punto de vista canónico sólo si la presencia de una seria forma de anomalía clínica incide sobre las facultades naturales de la persona, es decir, sobre la inteligencia y la voluntad.

El hombre es capaz de casarse

En la audiencia a los miembros de la Rota Romana, el Papa ha subrayado en primer lugar la necesidad de “redescubrir en positivo la capacidad que en principio toda persona humana tiene de casarse en virtud de su misma naturaleza de hombre o de mujer”.

Seguidamente, ha puesto en guardia contra el riesgo, en la sociedad actual, de “caer en un pesimismo antropológico que, a la luz de la situación actual cultural, considera casi imposible casarse”.

“Aparte del hecho de que esta situación no es uniforme en las diversas regiones del mundo -observó-, no se pueden confundir la incapacidad consensual con las dificultades que atraviesan muchos, especialmente los jóvenes, llegando a considerar la unión matrimonial como normalmente impensable e impracticable”.

“Al contrario -precisó-, la reafirmación de la innata capacidad humana al matrimonio es precisamente el punto de partida para ayudar a las parejas a descubrir la realidad natural de matrimonio y la relevancia que tiene en el plano de la salvación”.

“La capacidad debe ponerse en relación con lo que es esencialmente el matrimonio, es decir, la íntima comunión de vida y amor conyugal, fundada por el Creador y estructurada con leyes propias y, de modo particular, con las obligaciones esenciales inherentes a ella”.

Dentro de las obligaciones esenciales del estado conyugal se incluye el consortium vitae o también el ius ad vitae communionem, que se identifica con la ayuda mutua, no sólo práctica o desde el punto de vista de la intimidad sexual, sino también en el sentido más amplio y profundo, que orienta hacia el bien de los cónyuges exaltando su dimensión oblativa.

La capacidad del matrimonio, ha continuado el Papa, “no se mide en relación con un determinado grado de realización existencial o efectiva d ella unión conyugal mediante el cumplimiento de las obligaciones esenciales, sino en relación con la voluntad eficaz de cada contrayente que hace posible y operante esta realización ya en el momento del pacto nupcial”.

De la misa forma, recordó cómo algunas corrientes antropológicas “humanistas”, orientadas “a la autorrealización y a la autotrascendencia egocéntrica”, idealizan hasta tal punto a la persona humana y al matrimonio que acaban por “negar la capacidad psíquica de muchas personas, fundándola en elementos que no corresponden a las exigencias esenciales del vínculo conyugal”.

Frente a estas concepciones, los expertos del derecho eclesial deben tener en cuenta el “sano realismo” al que se refería Juan Pablo II, “porque la capacidad hace referencia al mínimo necesario para que los novios puedan entregar su ser de persona masculina y femenina para fundar ese vínculo al que está llamada la gran mayoría de los seres humanos”, concluyó el Papa.

Historia de la Rota

Las competencias del Tribunal de la Rota Romana, que tuvo su origen en la Cancillería Apostólica, fueron fijadas definitivamente por Benedicto XIV con la Constitución Iustitiae et pacis en 1747. Desde Gregorio XVI (1834) la Rota fue también tribunal de apelación para el Estado Pontificio, mientras que las causas pertinentes al fuero eclesiástico eran decididas preferentemente por las Congregaciones.

Las normas vigentes han sido aprobadas y promulgadas por Juan Pablo II el 7 de febrero de 1994.

La Rota Romana actúa como Tribunal de apelación y juzga: en segunda instancia, las causas definidas por los Tribunales ordinarios de primer grado y remitidas a la Santa Sede por legítima apelación; y también en tercera y ulterior instancia, las causas tratadas ya en apelación por la misma Rota o por otro Tribunal eclesiástico de apelación.

Además, es también Tribunal de apelación para el Tribunal eclesiástico de la Ciudad del Vaticano.

[Por Mirko Testa, traducción de Inma Álvarez]

martes, 20 de enero de 2009

La familia es el corazón de la sociedad

Buscando material interesante para publicar, que resumiera el espíritu del VI Encuentro Mundial de Familias realizado en México, me encontré con esta breve síntesis. Se trata de un trozo de la exposición del Señor Presidente de México y del Arzobispo de la Ciudad de México que recuerda el verdadero objetivo planteado en su momento por Juan Pablo II.

En otros videos pude apreciar reflexiones y exposiciones más circunscriptas a temas puntuales, quizá también se advierten en algunos discursos propuestas algo ideologizadas y también algunos con una fuerte impronta orientada a la acción hacia el interior de la Iglesia.

Todas las reflexiones son válidas pero ésta me dejó el sabor de la síntesis de lo que la familia está llamada a ser, un vehículo de socialización y de crecimiento en los valores humanos y en la fe que cada una profese. Por supuesto que, en oposición a algunas realizaciones en video vistas en You Tube, debo expresar mi pensamiento en cuanto a la Iglesia en sí misma y a la Pastoral Familiar.

Cuando la Iglesia habla, propone y exhorta, lo hace en primer lugar para los creyentes, lo hace desde el Evangelio; si no todas las creencias adhieren a sus consejos, es otro tema. Pero deberíamos entender medianamente que la Iglesia, más allá de algunos de sus referentes, no impone y no menoscaba la libertad que nos fue dada por Dios mismo, pero tiene el deber de expresar cuál es la fe de la Iglesia y lo que considera verdadero. El fundamento tenemos que buscarlo en Dios mismo y en el Espíritu Santo que hoy y siempre nos guia hacia la verdad que conoceremos en plenitud cuando estemos cara a cara.

En cuanto a la Pastoral Familiar, aún hay mucho por caminar, especialmente en algunos países en los cuales se la entiende casi exclusivamente como una acción de la Iglesia hacia dentro de sí misma, convocando a matrimonios para ser misioneros y propagadores de la misma y quizá impidiendo la participación de algunos agentes por no tener posibilidades en tiempo y recursos para estar siempre juntos realizando esa misión.

Si hubo avances en este tema, si hay novedades importantes para llevar a la práctica una Pastoral Familiar aggiornada y eficaz, es de desear que, quienes tuvieron la gracia y la oportunidad de concurrir a este Encuentro Mundial, sean obispos, sacerdotes o laicos, tengan la oportunidad - y la busquen - de propagarla, informando, no sólo a quienes están realizando una misión en la Pastoral Familiar sino a todas las demás áreas pastorales de cada Diócesis.

Una falencia que se advierte en Diócesis, Vicarías, Parroquias, es justamente ésta, la "novedad" queda circunscripta a los pocos que están presentes en las convocatorias (acotadas) que hacen los referentes, y lo que, por alguna razón no pudieron estar presentes porque no se enteraron de la convocatoria, porque no se difundió, porque se "eligió" a quienes se debía convocar, o porque las condiciones económicas hace que muchos queden al margen de toda la riqueza de estos encuentros.

Tuve la oportunidad de asistir al Congreso teológico pastoral en Río de Janeiro en 1997 y habiendo participado de estructuras eclesiales afines al tema, tengo que decir que se necesita más difusión, más información y más formación, en la línea expresada por los protagonistas del video precedente para aprender a ver, juzgar y actuar en todos los ambientes llevando a redescubrir la novedad, la belleza y la necesidad de la familia como base de la sociedad y de la Iglesia. En ésto tienen una gran responsabilidad los pocos o muchos argentinos que pudieron concurrir a México, instrumentos de difusión y comunicación hoy nos sobran.

Texto: María Inés Maceratesi
Agente de Pastoral Familiar
Instituto para el Matrimonio y la Familia
Factultad de Teología - UCA

viernes, 9 de enero de 2009

Mexicanos a la espera del VI Encuentro Mundial de las familias

Durante la rueda de prensa del lanzamiento del Encuentro Mundial de las Familias, que se realizó este viernes en la Santa Sede, el sacerdote mexicano Guillermo Gutiérrez Fernández, coordinador del evento, aseguró que este encuentro ha sido recibido como una "buena noticia" por los mexicanos y que será una "oportunidad para reunir a las fuerzas que sostienen las familias".
El sacerdote expresó que, aunque en este momento son muchos los problemas que aquejan a México, como la droga y la violencia, "si la familia está sana, está sostenida, los ciudadanos serán mejores y no elegirán caminos equivocados".Por eso, aclaró, "este encuentro es un gran recurso para afrontar estos problemas".
Gutiérrez Fernández indicó que el evento está siendo ya una oportunidad de reflexión en diferentes diócesis "porque la gente se reúne en todas las naciones para hacer catequesis y prepararse también para hacer reflexionar a las mismas autoridades de las naciones sobre cómo dar peso a la familia".
El sacerdote aseguró que este encuentro dará su fruto, porque "México es una nación de grande tradición cristiana, con una gran fe, en la que hay tantos valores que se pueden compartir a toda la Iglesia. Especialmente los de la familia son muy fuertes".
El lugar de este congreso fue convocado por el papa Benedicto XVI durante la clausura del V Congreso Mundial de las Familias que tuvo lugar en Valencia - España en el año 2006. Al finalizar el evento Su Santidad dará a conocer el lugar de la séptima versión de esta cumbre, que fue creada por Juan Pablo II en 1994, con motivo del Año Internacional de la Familia convocado por las Naciones Unidas.Los siguientes encuentros se han celebrado en Río de Janeiro (1997), Roma (2000, año del gran Jubileo), Manila (2003) y Valencia (2006).
Fuente: Zenit